En cumplimiento de una orden emitida por la Justicia Federal, en las últimas horas se procedió a la destrucción de casi media tonelada de estupefacientes en la provincia de Tucumán.

Se trata de un cargamento de 470 kilos de cocaína que había sido secuestrado el pasado mes de junio durante un operativo llevado a cabo por el personal del Escuadrón 71 “Aguilares”.

Según se informó oficialmente, la incineración total de la droga se desarrolló en una planta de tratamiento de residuos local. Todo el proceso de destrucción estuvo custodiado bajo estrictas medidas de seguridad para garantizar el cumplimiento del mandato judicial.

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