El Ministerio de Salud Pública de Tucumán brindó detalles sobre la atención realizada el pasado 14 de agosto en el Hospital Regional de Concepción, donde una mujer de 22 años atravesó una emergencia obstétrica que puso en riesgo la vida de su bebé. El ministro Luis Medina Ruiz explicó que la paciente había concurrido para un control de embarazo y que, durante el monitoreo, se detectó una frecuencia cardíaca fetal de apenas 65 latidos por minuto, muy por debajo del rango normal de entre 120 y 160.
Ante el cuadro de sufrimiento fetal, los profesionales dispusieron la internación inmediata, iniciaron maniobras de reanimación intrauterina y colocaron a la paciente en decúbito lateral izquierdo, con administración de oxígeno e hiperventilación. La intervención permitió recuperar la frecuencia cardíaca hasta los 135 latidos por minuto. Posteriormente se realizó una cesárea de urgencia, durante la cual el bebé nació con presencia de líquido meconial y recibió atención inmediata.
El recién nacido fue trasladado al área de recepción ubicada junto al quirófano, donde fue higienizado y asistido antes de continuar con el proceso de recuperación. Luego permaneció junto a su madre bajo el esquema de internación conjunta. Medina Ruiz destacó que la prioridad durante la emergencia fue preservar la vida tanto de la madre como del bebé y valoró la capacidad de respuesta del equipo del hospital.
Según explicó el ministro, el sistema público cuenta con un protocolo para garantizar la correcta identificación de los recién nacidos, que incluye documentación, brazaletes, huella digital de la madre y huella plantar del bebé, además de controles durante la internación y antes del alta. En este caso, el inconveniente se habría producido específicamente en la identificación del sexo del recién nacido: el bebé fue registrado correctamente como varón en el ámbito quirúrgico, pero posteriormente se produjo un error durante otra instancia de atención.
El Ministerio inició un sumario administrativo el mismo día en que tomó conocimiento de lo ocurrido y remitió las actuaciones al área jurídica del SIPROSA para determinar cómo se produjo el error y establecer las responsabilidades correspondientes. La Justicia también intervino desde las primeras horas y cuenta, entre otros elementos, con registros de las cámaras de seguridad del establecimiento. Medina Ruiz pidió disculpas a la familia y aseguró que la cartera sanitaria está a disposición de la investigación. Actualmente, la madre y el bebé se encuentran en su domicilio, con seguimiento sanitario y acompañamiento psicológico.

