Melina Rodríguez, de 33 años, rompió el silencio luego de sobrevivir a un brutal ataque ocurrido el pasado 8 de agosto en el barrio Julio Abraham, de Alderetes. Según denunció, recibió 15 puñaladas en distintas partes del cuerpo y tuvo que permanecer internada durante 12 días debido a la gravedad de las heridas. Tras evolucionar favorablemente, recibió el alta médica y decidió brindar su primera entrevista a un medio de comunicación para contar lo ocurrido y reclamar medidas contra el hombre señalado como agresor.

La mujer aseguró que desde hace aproximadamente seis años es víctima de hostigamiento, amenazas e intimidaciones por parte de un vecino, a quien identificó como el presunto autor del ataque. Según relató, durante todo ese tiempo realizó reiteradas denuncias y pidió ayuda ante distintas dependencias, pero sostuvo que nunca recibió una respuesta que le permitiera sentirse protegida.

“Hace casi seis años que estoy aguantando. Siempre hice denuncias, diciéndoles que por favor me ayuden porque él me amenazaba de muerte todo el tiempo”, relató Melina. También contó que el hombre habría arrojado piedras contra su vivienda, dañado un portón y la habría seguido e intimidado en distintos momentos. “Yo paso y él hace señas, se ríe y me dice: ‘Ya vas a ver vos, ya vas a ver lo que te va a pasar’”, afirmó.

El episodio más grave ocurrió el 8 de agosto, cuando, según su relato, el hombre comenzó a arrojar piedras contra su vivienda mientras ella y su marido se encontraban durmiendo. Al salir para pedirle que dejara de molestarlos, se produjo una discusión que terminó con el ataque. “No me acuerdo, pero me tapé y le decía a mi hermano que me iba a matar, que lo saquen de encima mío. Lo único que hacía era pedir que por favor lo saquen y no podían”, recordó entre lágrimas.

Melina cuestionó además que, pese a las denuncias previas y a la gravedad del episodio, el acusado continúe en libertad. Según explicó, el hombre también habría sido denunciado por otros vecinos y existirían antecedentes de conflictos en otros lugares donde residió. “Yo no quiero ser una víctima fatal”, sostuvo la mujer, quien reclama que la Justicia disponga la detención del acusado y adopte medidas de protección para ella y su familia.

La víctima también relató que tiene un hijo pequeño y que durante años intentó evitar que presenciara o escuchara las situaciones de violencia. “Mi hijo se me pone atrás de las piernas y me dice: ‘Mamá, ahí está el hombre’”, contó. Según su testimonio, el temor se instaló en su vida cotidiana y llegó incluso a perder su trabajo como consecuencia de la situación.

Durante la entrevista, Melina cuestionó además que en una dependencia vinculada a violencia de género le hayan indicado que no podían intervenir porque el presunto agresor era un vecino y no una pareja o familiar. La mujer sostuvo que se sintió desamparada pese a haber pedido ayuda en reiteradas oportunidades.

Tras conocerse el caso, vecinos del barrio realizaron una marcha para acompañar a Melina y reclamar justicia y seguridad. La movilización se concretó durante la tarde y buscó visibilizar no solo el ataque sufrido por la joven, sino también las denuncias que, según los vecinos, existían previamente contra el acusado.

Con el alta médica y todavía en recuperación por las heridas sufridas, Melina decidió hacer público su caso para pedir protección y evitar que el episodio termine en una tragedia mayor. “Nunca me escucharon”, repitió durante la entrevista, mientras reclamó que esta vez su denuncia sea atendida.