Diego Ovejero, el abogado y empresario señalado en la causa por presunta estafa a ahorristas que invirtieron en operaciones de compra y venta de azúcar, rompió el silencio y expuso públicamente su versión de los hechos en una entrevista brindada por recomendación de sus defensores, Macario Santamarina y Gonzalo Ascárate. Dijo que decidió hablar porque la difusión del caso estaba afectando su imagen y la de su familia.
“Aquí no hay ninguna estafa. A quienes me están denunciando y escrachando les devolví dinero hasta la semana pasada”, sostuvo Ovejero, quien explicó que comenzó trabajando como comisionista en el sector azucarero y que, con el tiempo, amplió su participación mediante inversiones propias. Según afirmó, todos quienes aportaron capital conocían el funcionamiento del negocio y, durante un largo período, obtuvieron rendimientos satisfactorios.
La caída del mercado y el empresario santafesino
Ovejero atribuyó el origen del conflicto a la fuerte caída del precio del azúcar durante 2025, que afectó seriamente la rentabilidad de las operaciones. Pero también apuntó contra terceros: sostuvo que un empresario santafesino identificado como Germán Darío Bustos le habría abonado con cheques falsos una importante carga de azúcar, documentos que ahora intentarían atribuirle a él. Agregó que, posteriormente, tomó conocimiento de que Bustos integraría una banda dedicada a cometer robos en countries de Santa Fe, y estimó que esa maniobra le provocó una pérdida equivalente a más de 66 millones de pesos.
En la misma línea, señaló que uno de sus acusadores le habría entregado cheques sin fondos para afrontar obligaciones, y sostuvo que esa persona nunca habría participado realmente como inversor en el negocio del azúcar, sino que le habría prestado dinero en el marco de operaciones financieras informales.
Las cifras y los damnificados, en disputa
Ovejero cuestionó los montos que trascendieron en torno a la causa y los calificó de sobredimensionados por los abogados de los denunciantes. Negó, además, que exista una gran cantidad de damnificados y sostuvo que, más allá de los denunciantes actuales, como máximo habría otras dos personas involucradas, quienes —según su versión— comprendieron que las inversiones implicaban riesgos propios de la actividad comercial.
El abogado también manifestó su malestar por las consecuencias personales del conflicto: aseguró haber recibido amenazas y denunció escraches públicos y ataques a sus padres, a quienes desvinculó completamente de las operaciones investigadas. Remarcó que carece de antecedentes penales y que siempre cumplió con sus obligaciones.
El pase al fuero federal
Ovejero valoró que la causa haya sido remitida a la Justicia Federal y sostuvo que esa decisión le brinda tranquilidad: a partir de ahora, quienes promovieron las denuncias deberán justificar ante la Justicia el origen de los fondos cuya restitución reclaman. Mientras tanto, la investigación continúa su curso para determinar si existió o no una maniobra delictiva vinculada con las inversiones en el mercado azucarero.
Fuente Los Primeros

