La clasificación de la Selección argentina a la final de la Copa del Mundo desató una verdadera fiesta en Tucumán. Apenas terminó el partido, las calles se tiñeron de celeste y blanco y miles de personas salieron a celebrar el triunfo del equipo dirigido por Lionel Scaloni y capitaneado por Lionel Messi.
Familias completas, parejas, grupos de amigos y vecinos se sumaron espontáneamente a los festejos. Al ritmo de trompetas, bombos, banderas y cánticos, la emoción se hizo sentir en cada rincón de la capital y en distintas localidades del interior de la provincia.
En pocos minutos, una multitud colmó la Plaza Independencia, que volvió a convertirse en el principal punto de encuentro para los hinchas argentinos. La celebración también se replicó en otras plazas centrales de Tucumán, donde los fanáticos compartieron la alegría y renovaron la ilusión de conquistar un nuevo título mundial.

