Este viernes 15 de mayo marca una jornada muy especial tanto en la Argentina como en el resto del mundo, ya que se conmemora el Día Internacional de las Familias. Se trata de una fecha pensada para reflexionar, compartir con los seres queridos y, sobre todo, poner en valor el rol de este núcleo en el desarrollo humano.
El origen de la celebración
Aunque los primeros impulsos para destacar la importancia familiar a nivel institucional surgieron durante la década de 1980, la efeméride se oficializó recién unos años después. El 20 de septiembre de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) proclamó oficialmente el 15 de mayo como la fecha definitiva para esta celebración global.
Como dato curioso, antes de que se emitiera esta resolución por parte del organismo internacional, esta jornada solía festejarse los 6 de marzo.
El propósito fundamental de la fecha
La ONU impulsó esta conmemoración partiendo de una premisa ineludible: la familia es el núcleo central de cualquier estructura social. En este sentido, la instauración de este día busca cumplir con los siguientes objetivos:
- Concientizar sobre la educación: Resaltar el papel irremplazable de las familias en la formación, contención y educación de los hijos desde la primera infancia.
- Fomentar el desarrollo: Destacar y promover las oportunidades de aprendizaje permanente que el entorno familiar le brinda a los niños, niñas y jóvenes a lo largo de su vida.
- Garantizar la integración social: Remarcar que del núcleo familiar depende, en gran medida, que los individuos logren integrarse de manera sana y completa en su entorno. Es allí donde se aprenden los niveles de convivencia y el respeto por las normas que rigen a la sociedad.
Desde su creación hace más de tres décadas, el Día Internacional de las Familias representa una fecha emblemática para recordar que, más allá de la diversidad de sus formas y estructuras en la actualidad, este vínculo sigue siendo el pilar fundamental para el crecimiento humano.

