Un grupo de turistas que recorría los senderos de la Reserva Provincial Iberá, en la provincia de Corrientes, vivió una experiencia sin precedentes: lograron avistar y registrar en video a un yaguareté que caminaba a escasos metros de distancia.

Se trata de la primera vez que visitantes logran observar y grabar a esta especie en una zona de acceso público, un hecho que celebra el trabajo de conservación realizado en la región durante los últimos años.

Según precisaron desde la fundación Red Yaguareté, el ejemplar protagonista del video fue identificado como “Ombú”. Es un macho de un año y medio de edad, nacido en la isla de San Alonso, que actualmente se encuentra atravesando su etapa de dispersión natural en busca de su propio territorio.

Un encuentro seguro y esperanzador

El histórico cruce tuvo lugar en las cercanías del pueblo Colonia Carlos Pellegrini. Tal como se puede apreciar en las imágenes captadas por los turistas, el animal mantuvo una actitud cautelosa y, al percibir la presencia humana, se alejó pacíficamente hacia la espesura del monte.

Los especialistas destacan que este comportamiento es el habitual, ya que el yaguareté no muestra interés en acercarse a las personas y no representa una amenaza para quienes transitan por la reserva con el debido respeto por la fauna local.

Este avistamiento no es un hecho aislado, sino la prueba cabal del crecimiento sostenido de la población de la especie en los Esteros del Iberá. Décadas atrás, la presencia del yaguareté en Corrientes había sido prácticamente erradicada, llegando a estar al borde de la extinción total en ese territorio.

Una especie en peligro crítico

A pesar de las buenas noticias que llegan desde el litoral argentino, el yaguareté (Panthera onca) continúa categorizado a nivel nacional como una especie en peligro crítico de extinción.

Las principales amenazas que diezman a su población y dificultan su supervivencia a lo largo del país incluyen:

  • La caza furtiva: perseguido históricamente como trofeo o por conflictos con el ganado.
  • La destrucción y degradación de su hábitat: el avance de la frontera agropecuaria y la deforestación reducen drásticamente la superficie de bosques y selvas donde habita.
  • La escasez de presas naturales: producto de la caza indiscriminada por parte del ser humano de los mismos animales que conforman la base de su dieta.