Tras semanas de estancamiento legislativo por la firme resistencia de los bloques aliados a eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el Gobierno nacional ha decidido flexibilizar su postura. Con el objetivo de avanzar con su ambiciosa reforma electoral, el oficialismo comenzó a explorar alternativas que permitan construir los consensos necesarios en el Congreso.

En este marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, ha intensificado las negociaciones tanto con gobernadores como con referentes parlamentarios —incluida una reciente reunión con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem— para definir el rumbo del proyecto, el cual sigue siendo una “prioridad 1” para la gestión.

La alternativa que estudia el Ejecutivo

La opción que ha cobrado fuerza en las últimas horas es un proyecto presentado por el radicalismo en el Senado, encabezado por Eduardo Vischi. Esta propuesta no elimina las primarias, sino que las transforma en optativas, modificando el esquema actual de obligatoriedad tanto para el ciudadano como para los partidos políticos.

Entre los puntos clave de esta iniciativa que el Gobierno analiza incluir en su paquete de reformas se encuentran:

  • Participación voluntaria: Se elimina la carga pública y la sanción por no asistir a votar.
  • Umbral de competencia: Los partidos que no presenten internas no estarán obligados a participar. Además, se establece un piso mínimo del 10% del padrón para realizar la elección.
  • Modernización y transparencia: Se propone el uso de la plataforma “Mi Argentina” para validar identidad y certificar avales, garantizando el anonimato y bajo supervisión de la Justicia Electoral.
  • Ajuste logístico: La cantidad de mesas de votación se adaptará a la estimación de participación ciudadana.
  • Flexibilidad en fórmulas: Permite que el ganador de las internas presidenciales elija a su compañero de fórmula entre quienes compitieron en su misma agrupación.

Un paquete integral

El oficialismo busca que estas modificaciones sirvan de llave para destrabar el resto del paquete de reforma. Sectores aliados como el PRO y otros bloques dialoguistas habían condicionado su apoyo a la permanencia de las primarias, por lo que este giro estratégico busca salvar una reforma que también contempla cambios sustanciales en el sistema de votación:

  • Boleta Única Papel: Incorporación de un casillero para votar todas las categorías de un mismo partido.
  • Ficha Limpia: Prohibición para que personas con condenas en segunda instancia puedan postularse.
  • Financiamiento partidario: Eliminación de los aportes estatales, eliminación de límites de gastos y aumento en el tope de donaciones privadas.

Si bien las conversaciones se encuentran en una etapa preliminar, la decisión del Gobierno de abandonar la postura intransigente marca un cambio de estrategia fundamental para intentar convertir en ley esta transformación del sistema político argentino antes del próximo calendario electoral.

TN