El Gobierno nacional formalizó este lunes la privatización de Transener, la principal empresa de transporte de energía eléctrica del país. A través de una resolución del Ministerio de Economía firmada por el titular de la cartera, Luis Caputo, se concretó la transferencia de la totalidad de la participación estatal, marcando la salida definitiva del Estado de la estructura accionaria de la compañía.
El consorcio ganador de la licitación, integrado por las firmas Genneia y Edison Energía, desembolsó una suma de 356 millones de dólares para quedarse con la participación estatal en Citelec, la sociedad controlante de Transener. Según trascendió, durante el proceso se presentaron tres ofertas que superaron ampliamente el precio base fijado inicialmente por el Ejecutivo.
Transener ocupa un rol estratégico y fundamental en el sistema energético nacional, ya que es la encargada de operar la red de transmisión eléctrica en alta tensión, transportando gran parte de la electricidad que se genera en todo el territorio argentino.
Hasta esta operación, Citelec era controlada en partes iguales por la empresa estatal ENARSA y por Pampa Energía (dirigida por el empresario Marcelo Mindlin). A su vez, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) también mantenía una participación accionaria dentro de la transportista eléctrica.
Esta privatización se enmarca de lleno en el plan de desinversión de empresas públicas impulsado por la administración del presidente Javier Milei. El objetivo central de esta política es acelerar la venta de activos estatales para recaudar fondos, mediante concesiones y transferencias directas al sector privado.

