El Gobierno nacional dispuso una nueva prórroga en la aplicación de los incrementos impositivos sobre los combustibles en todo el país. La medida, dada a conocer este viernes a través del Decreto 1305/2026 publicado en el Boletín Oficial, busca evitar un traslado directo de las subas a los surtidores y amortiguar así el impacto inflacionario durante el mes de noviembre.
En los considerandos de la normativa, impulsada por el Ministerio de Economía, se argumentó que la decisión fue tomada “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”. En el expediente oficial se fundamentó que “resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”, las cuales se encontraban pendientes.
Cabe recordar que este mecanismo de actualización impositiva responde a la Ley N° 23.966. Dicha norma establece montos fijos en pesos por unidades de medida para determinar el gravamen sobre los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.
Para mantener la recaudación al día, la legislación exige que estos tributos se ajusten de manera trimestral de acuerdo con las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que suministra el INDEC. Sin embargo, para no presionar el índice de inflación general, el Ejecutivo decidió pausar una vez más este traslado a los precios finales.

