El juicio por la causa de los Cuadernos de las Coimas retomó su curso este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 y lo hizo con una jornada cargada de tensión y planteos de nulidad que apuntan al corazón de la investigación. La noticia del día no provino de los exfuncionarios, sino del sector empresarial: Mario Rovella, titular de la constructora Rovella Carranza S.A., solicitó formalmente que se anule su declaración como imputado colaborador (arrepentido).

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el planteo fue introducido por su abogado defensor, Pablo Medrano. El letrado sostuvo ante los jueces que el testimonio de Rovella —en el que había reconocido pagos ilegales presentados como “aportes de campaña”— fue prestado bajo “coacción” y que su voluntad fue “doblegada” ante la amenaza concreta de quedar detenido si no se acogía a la figura del arrepentido.

“Se trató de un mecanismo incompatible con el Estado de Derecho”, argumentó la defensa, denunciando que este método fue aplicado de forma sistemática durante la instrucción del caso para obtener confesiones.

Oferta de reparación y otras nulidades

En una movida judicial de doble vía, Rovella no solo pidió que se deje sin efecto su confesión, sino que también ofreció una reparación económica cercana al medio millón de dólares. El objetivo de esta oferta es lograr la extinción de la acción penal en su contra, una decisión que ahora queda en manos del tribunal.

La jornada también estuvo marcada por la ofensiva de las defensas de los exfuncionarios kirchneristas:

  • Ricardo Jaime: El exsecretario de Transporte recusó al juez Fernando Canero, planteo que será tramitado por separado.
  • Cristina Kirchner: Su abogado, Carlos Beraldi, cuestionó el origen mismo de la causa, denunciando “forum shopping” (elección a dedo del juzgado) y apuntó contra el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli por el uso arbitrario de la ley del arrepentido.
  • Roberto Baratta y Julio De Vido: Insistieron en los vínculos entre Stornelli y el falso abogado Marcelo D’Alessio, y recordaron absoluciones previas en otras causas como Vialidad.

Cómo sigue el juicio

La acusación central sostiene que entre 2003 y 2015 funcionó un sistema de recaudación ilegal liderado presuntamente por Cristina Kirchner, donde empresarios de la obra pública, energía y transporte pagaban sobornos.

Ahora, el Tribunal deberá resolver esta batería de planteos preliminares. Una vez que se expidan la fiscalía y la querella de la Unidad de Información Financiera (UIF), los jueces definirán si validan o anulan las declaraciones de los arrepentidos, paso clave antes de avanzar hacia las indagatorias.