En el marco de la causa que investiga presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, la Justicia dispuso la realización de inspecciones oculares tanto en el departamento de la modelo y conductora Jésica Cirio, ubicado en el barrio porteño de Las Cañitas, como en la mansión de su exesposo, el exintendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, situada en el exclusivo country Fincas de San Vicente.
Los procedimientos, ordenados por el juez federal Luis Armella, cuentan con la participación de peritos especializados que tienen una misión técnica específica: tomar medidas de los vestidores y realizar un registro de imágenes detallado para intentar determinar en cuál de esas propiedades se grabó el polémico video en el que Cirio aparece junto a millones de dólares.
El análisis de las imágenes y la hipótesis principal
En el material audiovisual que sumó un nuevo capítulo al escándalo, se observan numerosos fajos de dólares envueltos en bolsas plásticas transparentes, almacenados en los cajones y estantes de un vestidor.
Para avanzar con la pesquisa, el magistrado de Lomas de Zamora dispuso que la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) analice las grabaciones. El objetivo de este peritaje es corroborar la autenticidad del material, descartar cualquier tipo de manipulación digital y precisar la fecha exacta en la que fue registrado. Según la información preliminar ya incorporada a la causa, las imágenes datarían de hace al menos tres años.
En principio, la hipótesis de los investigadores apunta a que el escenario del video sería la casa del country Fincas de San Vicente, inmueble en el que Cirio e Insaurralde convivieron. Sin embargo, esta presunción aguarda por la confirmación definitiva del análisis técnico.
Discrepancias en los testimonios policiales
La investigación sumó recientemente una serie de medidas de prueba, entre las que se destacan las declaraciones de los efectivos de la Policía Federal que participaron del allanamiento a la casona de San Vicente en octubre de 2023. Sorpresivamente, ninguno de los agentes pudo ratificar que el vestidor inspeccionado en aquel operativo coincida con el que se visualiza en los videos filtrados.
Las discrepancias arquitectónicas plantean dudas en la causa. Uno de los efectivos testificó que el ambiente que revisaron en San Vicente era amplio y contaba con vidrios esmerilados, características que contrastan de lleno con las del video, donde se aprecia un espacio mucho más angosto y sin ventanas.
Asimismo, ambos agentes coincidieron en un detalle sobre el estado de la propiedad: al momento del procedimiento en 2023, la vivienda se encontraba completamente deshabitada y con todos sus muebles cubiertos por sábanas. Ahora, los resultados de las nuevas inspecciones oculares serán determinantes para despejar las incógnitas.
Fuente: TN

