El presidente Javier Milei encabezó la bienvenida oficial al papa León XIV en el Palacio Libertad y aprovechó el imponente marco institucional para mostrar una faceta netamente conciliadora. Durante su discurso, el mandatario destacó que la presencia del obispo de Roma en el país logró congregar a representantes de diversos sectores y celebró la postal de unidad.

“Es un profundo honor para mí recibir al papa León XIV”, aseguró el jefe de Estado al brindarle una cálida bienvenida en nombre de todos los argentinos. Subrayando el clima de convivencia que se vivía en el recinto del ex CCK, Milei expresó: “Hoy comienzan jornadas de reflexión. Me alegra ver a todo el arco político aquí, demostrando que hay momentos que van más allá de nuestras diferencias”.

En su mensaje, el Presidente habló sobre la importancia de la fe para atravesar las dificultades y llamó a los presentes a “trascender las diferencias temporales”, enfatizando que, en el fondo, “es mucho más lo que nos une que lo que nos separa”.

Durante su alocución, también le dedicó un espacio muy especial a su antecesor, el papa Francisco, a quien definió como una “figura excepcional” y “una persona de inmensa generosidad que seguirá presente por el resto de la vida”. En un tono de profundo respeto, Milei agregó: “Francisco no es solo inmortal en los cielos, sino también en la tierra”.

Para finalizar su intervención, el mandatario miró directamente al líder de la Iglesia Católica y, reconociendo los desafíos que atraviesa el país, concluyó con una breve plegaria compartida: “Santidad, gracias por venir, y quiero pedirle únicamente que rece por la Argentina, como hacemos nosotros”.