El conflicto en la cima del Poder Ejecutivo sumó este domingo un capítulo de altísimo voltaje. La tensión entre Javier Milei y Victoria Villarruel dejó de ser un secreto a voces para convertirse en una fractura expuesta luego de que el Presidente lanzara durísimas acusaciones contra su compañera de fórmula.
Durante una entrevista concedida al medio español El Debate, en el marco de su visita al Madrid Economic Forum, el mandatario libertario acusó abiertamente a la vicepresidenta de intentar boicotearlo, traicionarlo y de buscar cancelar su presencia en eventos estratégicos en el exterior.
“A la luz de su comportamiento, no me sorprende que haya intentado que me cancelaran; lo que sí me sorprende es que estas cosas ella ya las venía craneando desde que entramos al Congreso”, disparó Milei sin filtros, exponiendo una herida institucional profunda.
Los motivos del quiebre: del Pacto de Mayo a Isabel Perón
El distanciamiento entre ambos líderes de La Libertad Avanza viene gestándose desde hace meses, con escasas apariciones conjuntas desde julio de 2024. En el reportaje, el Presidente identificó puntos de conflicto específicos que dinamitaron la confianza y paralizaron la relación:
- El Pacto de Mayo: Milei recordó la ausencia de Villarruel en la firma del acuerdo en Tucumán, aduciendo un cuadro gripal. “Dijo que no iba porque se sentía mal, pero al día siguiente estaba espléndida en el desfile”, ironizó el mandatario.
- El nuevo entorno: Según el jefe de Estado, tras aquel episodio, la titular del Senado “se empezó a juntar con gente verdaderamente complicada”, cuestionando las recientes muestras de autonomía política de la vicepresidenta.
- El factor Isabel Perón: Uno de los puntos de mayor fricción fue el encuentro de Villarruel con la exmandataria María Estela Martínez de Perón en octubre de 2024 y la posterior inauguración de un busto en su honor en la Cámara alta. Milei interpretó estos movimientos como una provocación directa a la línea ideológica del Gobierno.
- Insultos y complots: Denunció que el círculo íntimo de la vicepresidenta “no deja de decir insultos y aberraciones” sobre la gestión. Además, se mostró molesto por las versiones de un complot urdido junto a disidentes del partido español Vox y confesó su asombro ante reflexiones privadas de Villarruel, quien habría expresado que el Presidente “le hacía daño a la libertad”.
Con estas declaraciones cruzando el Atlántico, el líder libertario deja en claro que la relación institucional con la titular del Senado se encuentra reducida al mínimo indispensable. La desconfianza mutua ya no se oculta y se posiciona, a esta altura, como el eje central del vínculo político entre los dos máximos referentes del país.

