Javier Milei afronta este miércoles su jornada más trascendente en Suiza. El Presidente disertará ante la élite política y financiera en el Foro Económico Mundial de Davos, con un objetivo doble y ambicioso: ratificar su posición como una de las voces cantantes de la derecha global y enviar señales claras para acelerar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.
La exposición del mandatario llega en un momento de alto perfil internacional para su gestión, impulsado por la reciente firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, y la conmoción regional tras la detención de Nicolás Maduro en Venezuela.
La agenda del día: banqueros y estrategia
La actividad oficial comenzó muy temprano (hora argentina). A las 6:05, Milei ofreció un saludo protocolar al presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin. Apenas diez minutos más tarde, a las 6:15, dio inicio a su participación en el “Country Strategy Dialogue on Argentina”, una mesa chica clave para definir el posicionamiento del país.
Uno de los platos fuertes de la mañana tuvo lugar a las 7:30, cuando el jefe de Estado se sentó frente a los CEOs de los principales bancos globales. Allí, el objetivo fue claro: “vender” las reformas de desregulación y el ordenamiento macroeconómico para atraer capitales frescos.
Antes de su discurso principal, Milei tiene agendada una reunión a las 11:30 con Børge Brende, presidente ejecutivo del Foro de Davos.
Un discurso de “batalla cultural”
Según anticiparon fuentes de la Casa Rosada a TN, la intervención de Milei en el estrado principal mantendrá la línea incendiaria y dogmática que lo caracterizó en la edición anterior. Se espera que el libertario vuelva a la carga contra lo que denomina la “agenda woke”, calificándola como un peligro para Occidente, y retome la defensa irrestricta de valores como la familia, la tradición y la propiedad privada.
El Gobierno apuesta a que el mensaje tenga un fuerte impacto en la conversación digital y en la opinión pública internacional. Los ejes centrales serán la defensa del capitalismo, el rechazo a la intervención estatal y la promoción de acuerdos comerciales unilaterales, buscando contrastar su modelo con el de los líderes progresistas.
El discurso también servirá como una plataforma para reforzar el alineamiento geopolítico incondicional con Washington, en momentos donde la negociación por un convenio bilateral de comercio es una prioridad absoluta para la administración libertaria.

