Fotografías inéditas del interior de una imponente propiedad ubicada en Villa Rosa, Pilar, revelaron la presencia de pertenencias privadas y reconocimientos institucionales del tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino. Estos nuevos elementos consolidan las sospechas de la Justicia sobre su verdadero dominio de la finca.

Las actuaciones judiciales buscan determinar la procedencia de los fondos utilizados para adquirir y financiar la residencia, que cuenta con una pista de equitación, un helipuerto y animales de carrera. Formalmente, el inmueble figura a nombre de una jubilada, Ana Lucía Conte, y de un monotributista, Luciano Pantano. Este último está señalado como presunto testaferro y se encuentra vinculado administrativamente a la entidad madre del fútbol argentino.

Según la Agencia Noticias Argentinas, la causa retornó recientemente al juzgado de Campana, encabezado por Adrián González Charvay. Durante los procedimientos, los investigadores hallaron en el sector del quincho —cuyo ingreso requería identificación biométrica mediante huella dactilar— bebidas de categoría, una plaqueta concedida por la AFA, un contenedor metálico con el rostro de Diego Maradona y un cofre grabado con la identidad de Toviggino. A pocos metros, descansaba una réplica de la Copa del Mundo de Qatar, objeto que fue retirado del predio momentos antes de la primera inspección policial.

Autos de lujo y gastos millonarios

En allanamientos previos realizados en el sector de cocheras, la Policía Federal secuestró 45 vehículos, entre ellos motocicletas y rodados de colección. Allí descubrieron cédulas autorizantes a nombre de familiares directos del tesorero dentro de automóviles deportivos, un bolso con la inscripción “Pablo Toviggino” y una distinción del Club Atlético Barracas Central en reconocimiento al dirigente.

El expediente judicial sumó además un dato clave: comprobantes de gastos de una tarjeta corporativa a nombre de Pantano, con resúmenes que promediaban los 50 millones de pesos mensuales destinados de forma exclusiva al mantenimiento operativo y traslado de la flota vehicular.

A la par del repentino vaciamiento de trofeos y cuadros, la fiscalización detectó la sugestiva ausencia de los caballos de salto que el dirigente había registrado a su nombre ante la Asociación Argentina de Fomento Equino, los cuales habitaban en las instalaciones antes de que avanzara la investigación. Pese a los elementos acumulados en los últimos ocho meses, la instrucción del expediente permanece en jurisdicción de Campana para definir las responsabilidades penales de los imputados.

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