Tras el cierre del espacio para periodistas acreditados dentro de la Casa Rosada, una senadora nacional presentó un proyecto de ley que establece la obligación de crear “Salas de Prensa Institucionales” permanentes en los tres poderes del Estado: en Casa de Gobierno, el Congreso y la Corte Suprema
La iniciativa es de la legisladora Carolina Moisés, presidenta de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión. Cuenta con las firmas de sus compañeros del bloque Convicción Federal, el catamarqueño Guillermo Andrada y la tucumana Sandra Mendoza.
La presentación fue motivada a raíz que desde el pasado 23 de abril el Gobierno nacional impide el ingreso de periodistas a la sala de prensa de la Casa Rosada, una medida dispuesta por un presidente que dice defender la libertad y que no tienen antecedentes, ni siquiera bajo dictaduras militares. La excusa fue un supuesto “espionaje” por un informe del canal TN.
El objetivo es garantizar el acceso a la información pública y la libertad de expresión. Propone incorporar a la Ley 27.275 que el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial cuenten con espacios físicos específicos, en sus sedes principales, destinados al trabajo de periodistas acreditados.
Moisés consideró que “no puede haber democracia con periodistas afuera y gobiernos a puertas cerradas” e indicó que “las salas de prensa deben ser una obligación del Estado, no una concesión del poder de turno”, citó el medio Parlamentario.
No debemos permitir que se instale este modo de censura. Sin información pública, no hay democracia posible”
Según la iniciativa de la jujeña, estos espacios deberán funcionar de manera permanente y no podrán ser reemplazados por modalidades virtuales ni sedes alternativas.
También prohíbe la revocación masiva o arbitraria de acreditaciones, garantizando que cualquier restricción sea individual, fundada y con posibilidad de revisión judicial.
En ese sentido, la legisladora remarcó: “Cuando el poder decide quién puede preguntar y quién no, deja de informar y empieza a ocultar. Este proyecto viene a poner un límite claro a la discrecionalidad”.
“No vamos a naturalizar ni debemos permitir que se instale este modo de censura. Sin salas de periodistas dentro del Estado no hay acceso real a la información. Y sin información pública, no hay democracia posible”, concluyó Moisés.

