En un nuevo capítulo de lo que el Ejecutivo denomina “batalla cultural”, el Gobierno nacional retiró de la antesala del Salón Eva Perón, en el primer piso de la Casa Rosada, la emblemática réplica del cuadro de Juan Domingo Perón y Eva Duarte. La medida, impulsada por la Secretaría General de la Presidencia bajo las órdenes de Karina Milei, incluyó también el desmontaje de un ploteo de gran escala del Glaciar Perito Moreno, obra del artista Helmut Ditsch. Según fuentes oficiales citadas por Infobae, ambas piezas fueron trasladadas al Museo de la Casa Rosada para su resguardo y evaluación técnica.

De acuerdo al mismo medio, el argumento formal desde Balcarce 50 se centró en cuestiones de conservación patrimonial. Voceros gubernamentales explicaron que se detectaron fallas en los soportes de exhibición y advirtieron que el flujo constante de los aires acondicionados del pasillo ponía en riesgo la integridad estética de las obras. “Optamos por reforzarlos y ponerlos a resguardo”, indicaron fuentes oficiales, despegando —al menos desde el discurso administrativo— la decisión de una motivación estrictamente política, aunque el hecho ocurre en una semana de alta tensión simbólica tras la marcha del 24 de marzo.

Con las paredes desnudas, la administración libertaria ya analiza alternativas para la renovación del espacio. Según consignaron medios como Misiones Online y Border Periodismo, entre las opciones para reemplazar a la pareja peronista figuran retratos de próceres como Juan Bautista Alberdi, Julio Argentino Roca o Domingo Faustino Sarmiento. Sin embargo, el nombre que ganó fuerza en las últimas horas es el de Lionel Messi; el capitán de la Selección argentina es visto por el entorno presidencial como un símbolo de unidad y éxito que trasciende la grieta política. Para el lugar del glaciar, se evalúa una gigantografía de las Cataratas del Iguazú.

Esta acción se suma a una serie de movimientos similares realizados en dependencias estatales. Bajo la gestión de Sandra Pettovello en Capital Humano, ya se habían retirado bustos y afiches de Néstor y Eva Perón de las oficinas de Anses, y anteriormente se procedió al cambio de nombre del Salón de las Mujeres por el de Salón de los Próceres. El retrato retirado ahora es una copia del óleo original de 1948 —que permanece en el Museo del Bicentenario— y es recordado históricamente por ser una de las pocas piezas que sobrevivió a la destrucción de iconografía peronista tras el golpe de 1955.