La apertura de la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires dejó de lado el habitual clima festivo para convertirse en el escenario de un tenso cruce político. El secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, enfrentó abucheos, silbidos y la exhibición de carteles críticos por parte de un sector del público durante su discurso inaugural, lo que derivó en un acalorado ida y vuelta desde el atril.

Los murmullos y el rechazo comenzaron desde el inicio de la alocución del funcionario, pero el clima de tensión escaló a su punto máximo cuando Cifelli decidió agradecer directamente a las máximas autoridades del Poder Ejecutivo.

Cruces, pancartas y la defensa a la gestión libertaria

Visiblemente molesto por las interrupciones en la sala, Cifelli intentó minimizar la protesta. “Chicos, basta, son cuatro”, lanzó desde el estrado, y exigió además “bajar las pancartas” a quienes sostenían mensajes críticos hacia la política cultural del Gobierno.

El momento de mayor efervescencia se dio al adjudicar los presuntos logros de su gestión al respaldo presidencial: “Este fue un desarrollo que ha sido posible gracias al liderazgo del Presidente de la Nación, Javier Milei, y al acompañamiento constante de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei”.

Ante la lluvia de silbidos y abucheos que desató esa frase, el secretario redobló la apuesta y desafió al auditorio. “Por si no entendieron, se los repito de nuevo. Gracias a Javier Milei y Karina Milei”, insistió.

Acto seguido, Cifelli salió de su libreto cultural y apuntó hacia la herencia económica para confrontar a sus detractores: “Argentina empezó a liberarse de problemas estructurales que funcionaban como un límite permanente para pensar el futuro, como fue por ejemplo el caso de YPF. ¿Lo arreglaron ustedes lo de YPF o fue el Gobierno de Javier Milei?“, sentenció el funcionario en medio de gritos e insultos.

La continuidad del acto

Tras el accidentado discurso del secretario de Cultura, la ceremonia, que celebra las bodas de oro de uno de los eventos literarios más importantes de la región, intentó retomar su cauce institucional.

El acto continuó con la intervención de Carlos Chocano Burga, embajador de Perú en la Argentina (país invitado de honor en esta edición). Finalmente, el cierre quedó a cargo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien optó por brindar un discurso breve y enfocado estrictamente en destacar el valor histórico y comercial de la industria editorial en la Ciudad de Buenos Aires.