Uber oficializó este martes un ambicioso plan de desembolso para los próximos tres años en Argentina: invertirá 500 millones de dólares con el objetivo de consolidar su presencia en lo que define como un “mercado prioritario” a nivel global.
El anuncio fue realizado por el CEO global de la compañía, Dara Khosrowshahi, luego de un encuentro en Buenos Aires con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.
La inversión no solo apunta a expandir el actual servicio de movilidad, sino que marca el regreso estratégico de Uber Eats, la unidad de negocios de entrega de comida a domicilio que la firma había retirado del país años atrás.
Según Khosrowshahi, Argentina es uno de los mercados de mayor crecimiento para la plataforma, lo que motiva esta apuesta para los próximos diez años.
Del encuentro en el Palacio de Hacienda también participaron el viceministro de Economía, José Luis Daza, y los máximos responsables de la firma para la región y la unidad de delivery. Caputo calificó la reunión como “excelente” y celebró el impacto que el capital tendrá en la economía local.
Un plan a tres años para liderar el sector
A pesar de las trabas regulatorias en distritos del interior, la apuesta de Uber busca unificar movilidad y delivery en una sola interfaz. “Hemos construido un negocio de gran impacto en Argentina durante los últimos 10 años y estamos entusiasmados de traer nuestra visión de plataforma completa“, expresó el CEO de la compañía a través de sus redes sociales.
La inversión de 500 millones de dólares se ejecutará de forma progresiva hasta 2029, con un fuerte foco en la tecnología y en recuperar el terreno perdido en el sector de entregas a domicilio, hoy dominado por otros jugadores internacionales.

