La temporada de verano enfrenta horas decisivas en materia de conectividad aérea. Este viernes 16 de enero vence la conciliación obligatoria que el Gobierno Nacional dictó el pasado 23 de diciembre para frenar las asambleas de la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa). Si bien se espera una prórroga administrativa, el conflicto de fondo persiste y amenaza con afectar la operatoria de vuelos en las próximas semanas.
La medida había logrado desactivar las protestas en la víspera de las Fiestas, pero la falta de avances en la negociación paritaria reactivó las alarmas. Según trascendió en el sector, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) solicitará la extensión del plazo legal por otros cinco días hábiles. Sin embargo, una vez agotada esa instancia, las posibilidades de que el gremio retome las medidas de fuerza son altas si no se concreta una oferta satisfactoria.
La disputa excede lo estrictamente salarial. Además de la recomposición de haberes, el conflicto atraviesa un carril judicial que incluye denuncias penales e investigaciones por presuntas maniobras fraudulentas, situación que mantiene bajo la lupa a dos funcionarias y añade tensión a la mesa de diálogo.
El rol de los trabajadores nucleados en Atepsa es crítico para el funcionamiento del sistema aerocomercial. Desde las Torres de Control y los Centros de Control de Área (ACC), estos técnicos son los responsables de gestionar el tránsito aéreo, garantizando la separación y guía de las aeronaves durante los despegues, vuelos y aterrizajes en todos los aeropuertos del territorio nacional. Una eventual paralización de sus tareas impactaría de lleno en el cronograma de vuelos en el momento de mayor movimiento turístico del año.
Fuente: Infobae

