El piloto argentino Franco Colapinto volvió a sumar en la máxima categoría del automovilismo mundial. Este domingo, finalizó en la décima posición en el exigente Gran Premio de Bélgica y logró cosechar un valioso punto para el campeonato de pilotos de la Fórmula 1.

A bordo de su monoplaza del equipo Alpine, el joven corredor completó con éxito las 44 vueltas del mítico y extenso trazado de Spa-Francorchamps, en una carrera que demandó mucha concentración tanto en la estrategia de neumáticos como en la destreza al volante.

Una largada brillante y un cierre a pura defensa

La competencia de Colapinto comenzó de manera inmejorable. El argentino protagonizó una excelente largada que le permitió escalar posiciones rápidamente, ubicándose octavo en los primeros compases de la carrera. Tras la ventana de paradas en los boxes, logró acomodarse nuevamente dentro del codiciado “top 10”.

Sin embargo, el tramo final no estuvo exento de tensión. Colapinto tuvo que sacar a relucir toda su capacidad defensiva para sostener la posición ante los embates de su propio compañero de escudería, el francés Pierre Gasly. Finalmente, el argentino logró aguantar la presión, cruzando la línea de meta en el décimo lugar y dejando a Gasly justo fuera de la zona de puntos.

Antonelli en lo más alto y abandono tempranero de Russell

En la pelea por la punta, la victoria quedó en manos del joven talento italiano Kimi Antonelli, quien llevó a su Mercedes a lo más alto del podio. No obstante, el saldo para la escudería alemana fue agridulce, ya que el británico George Russell, compañero de equipo del ganador, tuvo que abandonar la prueba sorpresivamente durante la primera vuelta.

El podio en las tierras belgas lo completaron el monegasco Charles Leclerc, dándole un segundo puesto a Ferrari, y el múltiple campeón neerlandés Max Verstappen, quien ubicó a su Red Bull en el tercer lugar para cerrar una apasionante jornada automovilística.