La Selección Argentina vivió una noche sumamente particular en su concentración de Kansas, la ciudad elegida como base de operaciones para afrontar el Mundial 2026. Mientras una feroz tormenta mantenía en vilo a toda la región y obligaba a los habitantes a resguardarse, el plantel campeón del mundo demostró que hay tradiciones que no se suspenden por mal tiempo.
Puertas adentro del complejo, la delegación intentó sostener la normalidad frente a las adversas condiciones climáticas y continuó con los preparativos para uno de los rituales más sagrados y unificadores del grupo: el clásico asado.
El encargado de revelar la intimidad de la escena fue Emiliano “Dibu” Martínez. A través de sus redes sociales, el arquero marplatense compartió un video en el que se observa cómo, a pesar del temporal y las intensas ráfagas de viento que azotaban el exterior, la cocción de la carne seguía su curso inalterable. El posteo fue acompañado por una frase que rápidamente se volvió viral y desató el furor de los hinchas: “Contra viento y marea”.
En las imágenes también destacó la figura de Diego Iacovone, el histórico parrillero oficial de la Selección, quien se mantuvo estoico frente a las brasas para cumplir con la costumbre culinaria que acompaña al equipo desde hace años.
Alerta máxima y refugio en Kansas
El clima distendido que reinaba en el búnker albiceleste contrastaba drásticamente con la situación de emergencia que atravesaba la ciudad. Durante la tarde del sábado, el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos había emitido una severa advertencia climática.
Los teléfonos celulares de los residentes y turistas comenzaron a recibir un mensaje alarmante: “Alerta de emergencia: grave”. Las autoridades locales advertían sobre la inminente llegada de una tormenta con ráfagas de viento capaces de alcanzar las 80 millas por hora (aproximadamente 128 kilómetros por hora).
“Tome refugio en un edificio, alejado de las ventanas. Escombros arrastrados por el viento podrían ser mortales para aquellos que se encuentren sin refugio”, indicaba el contundente comunicado oficial de prevención. Si bien afortunadamente no se registró la caída de ningún tornado en la zona específica donde se hospeda la Selección argentina, el nivel de alarma y las medidas preventivas se mantuvieron altas durante toda la jornada.

