El inicio de la temporada 2026 de la Major League Soccer (MLS) estuvo lejos de ser el soñado para el Inter Miami. El vigente campeón de la liga estadounidense sufrió un duro traspié en su visita a California, cayendo por un contundente 3-0 frente a Los Ángeles FC.

Sin embargo, la noticia no fue solo el resultado deportivo, sino la reacción de Lionel Messi. El astro rosarino terminó el encuentro visiblemente ofuscado y protagonizó un tenso momento al finalizar el partido.

El enojo del Capitán

Tras el pitazo final, las cámaras captaron a un Messi furioso que intentó seguir a la terna arbitral, encabezada por el canadiense Pierre Luc Laziere, hacia la zona de vestuarios. El “10” buscaba increpar al juez principal, aparentemente disconforme con sus fallos durante los 90 minutos.

La situación no pasó a mayores gracias a la rápida intervención de Luis Suárez. El delantero uruguayo, socio e íntimo amigo de la Pulga, logró frenarlo en el acceso al túnel y evitar que el reclamo terminara en un incidente disciplinario grave.

Un debut para el olvido

En lo futbolístico, el equipo dirigido por Javier Mascherano se vio superado por la intensidad del conjunto local. Los goles de LAFC llegaron a través del venezolano David Martínez, el gabonés Denis Bouanga y el salvadoreño Nathan Ordaz, sellando una goleada que deja preocupaciones en el arranque de la defensa del título.

La palabra de Mascherano

En conferencia de prensa, el “Jefecito” intentó poner paños fríos, aunque reconoció la superioridad del rival en momentos clave. “Nos han ganado bien, esa es la realidad. Me da la sensación, en el primer análisis que hago, que es un resultado relativamente mentiroso; en el desarrollo no hubo esa diferencia”, analizó el DT.

Mascherano remarcó que las transiciones rápidas de Los Ángeles fueron letales: “Nos han hecho mucho daño”. No obstante, pidió calma: “Tampoco vamos a hacer una tragedia, sabemos que tenemos que mejorar y seguir insistiendo en las cosas positivas que hemos hecho”.