El equipo Alpine de Fórmula 1 emitió un duro comunicado oficial tras el Gran Premio de Azerbaiyán, disputado en Bakú, para alzar la voz contra el acoso y los mensajes de odio en las redes sociales. En el escrito, la escudería remarcó que “los errores ocurren cuando se corre al límite” y dejó en claro que, sin importar el resultado o el final de la carrera, “nadie debería ser objeto de comentarios de odio o abusivos”.

La estructura francesa enfatizó que esta ola de agresiones afectó no solo a uno de sus pilotos, sino también a miembros fundamentales de la comunidad de la Fórmula 1, incluyendo a medios de comunicación, trabajadores del equipo e incluso a sus rivales en la pista.

Si bien en la declaración oficial la escudería intentó mantener un tono diplomático, aclarando que la condena “no está dirigida a ninguna afición en particular ni a los seguidores de un equipo o piloto específico”, catalogaron al acoso como un problema “universal” que se ha vuelto recurrente en las últimas carreras y que “ya no se puede tolerar”. En ese sentido, Alpine adelantó que mantendrá conversaciones con el promotor de la categoría y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para erradicar estas prácticas y fomentar una “rivalidad deportiva sana”.

La furia de Briatore y el ultimátum a los argentinos

Aunque el comunicado oficial de Alpine evitó señalar a un grupo específico, el asesor ejecutivo del equipo, Flavio Briatore, no tuvo los mismos reparos y lanzó una dura advertencia dirigida a los aficionados argentinos tras las amenazas que recibió el francés Pierre Gasly.

Según trascendió, el pico de agresiones se desató tras un incidente de pista en el Gran Premio de España, cuando Franco Colapinto reclamó por radio que su compañero le cediera la posición antes de que el francés fuera llamado a boxes en la penúltima vuelta de la competencia.

Visiblemente molesto por la reacción del público, Briatore fue tajante sobre el futuro mediático del piloto argentino si no cesa el hostigamiento: “Si esto sigue así, va a llegar un momento en que Franco dejará de hablar con todos. Dejaremos de dar entrevistas a la televisión argentina”.

“Tienen la suerte de contar con un piloto prometedor que está en pleno desarrollo. Necesitamos que lo apoyen de la manera correcta, con espíritu deportivo y respeto”, exigió el experimentado directivo piamontés, quien cerró su descargo remarcando que las verdaderas disputas deben darse en la pista frente a los rivales, y no generar un clima de guerra en la interna del propio equipo.