El cierre de la Supercopa Internacional entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central dejó de lado lo puramente deportivo para darle paso a un lamentable escándalo. Lo que debía ser el final de una final terminó en un bochorno generalizado, con corridas, empujones, graves insultos y hasta trompadas dentro del campo de juego entre los futbolistas de ambos equipos.
This browser does not support the video element.
El detonante del conflicto se dio en la agónica última jugada del partido. Con Estudiantes totalmente volcado al ataque y con todos sus jugadores en campo rival buscando el ansiado empate, el elenco rosarino logró recuperar la pelota y armó un letal contragolpe. Con un gran gesto técnico, Julián Fernández definió y marcó el tercer gol del “Canalla”, liquidando por completo la historia.
Sin embargo, en medio de los eufóricos festejos del conjunto ganador, las tensiones acumuladas estallaron. Comenzaron los empujones y los cruces cara a cara entre los protagonistas. El árbitro del encuentro, Darío Herrera, intentó intervenir para separar a los futbolistas y calmar los ánimos, pero la situación se desmadró rápidamente, al punto de que las agresiones continuaron con corridas que se extendieron hasta la zona de los vestuarios.
El reclamo dirigencial y el festejo final
El caos no se limitó únicamente a los jugadores. En medio de la confusión y la calentura, varios dirigentes del “Pincha” decidieron abandonar sus palcos y bajaron directamente al césped. Entre ellos se destacó la presencia del presidente del club platense, Juan Sebastián Verón, quien se acercó para cuestionar duramente el accionar del arbitraje de Herrera.
Luego de varios minutos de tensión, peleas e incertidumbre, las autoridades lograron calmar la situación lo suficiente como para que el árbitro decretara formalmente el final del encuentro. Mientras el clima en Estudiantes era de pura furia, el plantel de Rosario Central se agolpó en uno de los arcos del estadio en Santiago del Estero para continuar celebrando la victoria junto a los miles de hinchas que viajaron para acompañar al equipo.

