Franco Colapinto volvió a hacer vibrar a los fanáticos argentinos en la madrugada de este domingo. El piloto de la escudería Alpine protagonizó una actuación memorable en el Gran Premio de China, finalizando en la décima posición y llevándose un valioso punto para el campeonato mundial.

La carrera en el Circuito Internacional de Shanghái coronó como ganador al joven italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), quien estuvo acompañado en el podio por los británicos George Russell (Mercedes) y Lewis Hamilton (Ferrari).

Una largada soñada y estrategia al límite

El fin de semana del argentino tuvo un giro inesperado antes de que se apagaran los semáforos. Si bien había clasificado 12°, las bajas de última hora por problemas mecánicos en los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri le permitieron largar desde el 10° lugar.

Desde el inicio, Colapinto demostró estar en un nivel altísimo:

  • Arranque furioso: A pesar de haber largado con neumáticos duros (más lentos en el arranque), superó a dos rivales en los primeros metros y cerró la primera vuelta en una asombrosa sexta posición.
  • Apuesta estratégica: La salida de un safety car (auto de seguridad) en las primeras vueltas provocó una lluvia de detenciones en boxes. El argentino y su equipo decidieron estirar el cambio de neumáticos, manteniéndose en pista y escalando transitoriamente hasta el segundo lugar de la carrera.

Con el correr de las vueltas, la degradación de las gomas y la superioridad técnica de otros monoplazas hicieron que Franco fuera cediendo posiciones, aunque protagonizó una defensa magistral frente al francés Esteban Ocon (Haas).

El insólito choque y la recuperación

El momento de mayor tensión de la jornada llegó en la vuelta 33. Colapinto ingresó a boxes para realizar su cambio de neumáticos y, al momento de reincorporarse a la pista, fue chocado de manera insólita por Ocon, quien intentó superarlo en un sector sin espacio suficiente.

Afortunadamente, el incidente solo derivó en un trompo del argentino. Su Alpine no sufrió daños estructurales, lo que le permitió regresar a la competencia, recuperar su ritmo y escalar nuevamente hasta asegurar la décima posición.

Con este resultado, Colapinto rompió una larga sequía: volvió a sumar puntos en la máxima categoría del automovilismo mundial por primera vez desde el Gran Premio de Estados Unidos en octubre de 2024.