Emiliano Martínez volvió a pisar suelo francés este jueves y, como era de esperarse, el recibimiento estuvo lejos de ser cordial. En el marco del duelo de ida de los octavos de final de la Europa League, el público del Lille montó un clima de absoluta hostilidad contra el arquero de Aston Villa, campeón del mundo con Argentina, con silbidos ensordecedores en cada una de sus intervenciones y banderas que recordaban la final de Qatar 2022.

El marplatense fue reprobado desde la entrada en calor, también con bandera una bandera en la tribuna que rezaba: “Martínez no es bienvenido”. Y ese trato continuó durante todo el encuentro, ante cada intervención de Dibu.

 
. “Martínez no es bienvenido”, una dura bandera para Dibu.

Sin embargo, el argentino parece alimentarse de estos escenarios. El Aston Villa, dirigido por Unai Emery, dominó los primeros minutos con aproximaciones y cuando el Lille intentó reaccionar, apareció la seguridad de Martínez, acallando por un instante el murmullo constante de las tribunas locales.

La diferencia en el marcador llegó en el complemento gracias a una jugada de pizarrón que tuvo un fuerte tinte albiceleste. El defensor Ezri Konsa lanzó un pelotazo largo y preciso que fue peinado por Emiliano Buendía en el borde del área. La pelota le quedó servida a Ollie Watkins, quien definió de cabeza por encima del arquero Berke Özer para sentenciar el 1-0.

   

Con este resultado, el equipo de Birmingham se lleva una ventaja mínima pero fundamental para definir la serie en Inglaterra.

El Dibu Martínez no solo se retiró con la valla invicta, sino que volvió a demostrar su fortaleza mental en un país donde su figura sigue generando una resistencia difícil de quebrar para los aficionados locales, que recuerdan sus provocaciones en los penales de la final del Mundial y los posteriores festejos con cargadas.