Lionel Andrés Messi sopla 39 velas y el escenario no podría ser más familiar para él. Por undécima vez en su brillante trayectoria, el capitán de la Selección argentina festeja su cumpleaños en plena concentración de un torneo internacional. En el marco de su sexta Copa del Mundo y enfocado en la búsqueda del ansiado bicampeonato en el Mundial 2026, el “Diez” pasa su día rodeado de la delegación nacional, a la espera de la tradicional torta y el cálido saludo de sus compañeros.

El ídolo llega a este nuevo aniversario atravesando, quizás, el mejor arranque mundialista de toda su carrera. Pleno desde lo físico, libre de presiones y divirtiéndose adentro de la cancha, Messi acumula unos números arrolladores. En tan solo dos partidos anotó cinco tantos: un espectacular hat-trick frente a Argelia y un doblete crucial ante Austria.

Este último encuentro no solo selló el pase de Argentina a la siguiente ronda, sino que le permitió quebrar una nueva marca inigualable al llegar a los 18 gritos, coronándose como el máximo goleador en la historia de los Mundiales en soledad. Ahora, con el pase a 16avos en el bolsillo, aguarda el cierre del Grupo J ante Jordania, pautado para este sábado a las 23:00 (hora argentina).

De la histórica servilleta a la redención Albiceleste

La historia del niño nacido en 1987 que deslumbraba en las infantiles de Newell’s parece guionada para el cine. Ante la imposibilidad de costear su tratamiento por el déficit de la hormona del crecimiento en Argentina, cruzó el Atlántico a los 13 años. Fue Carles Rexach quien, deslumbrado por su talento, improvisó aquel mítico primer contrato en una servilleta para retenerlo en el Barcelona.

Allí, “La Pulga” construyó un imperio. Desde su debut en octubre de 2004 hasta su salida en 2021, alzó 34 títulos (incluyendo cuatro Champions League), ganó 8 Balones de Oro, 3 premios The Best y destrozó todo tipo de estadísticas, como aquel asombroso récord de 91 goles en el año calendario 2012. Siempre rechazando los ofrecimientos de España por su amor irrenunciable a la celeste y blanca.

Con la Selección, el trayecto tuvo espinas profundas antes de abrazar la gloria. Tras los duros reveses en las finales del Mundial 2014 y las Copas América 2007, 2015 y 2016, la redención llegó en la madurez de la mano de Lionel Scaloni. La consagración en el Maracaná en 2021 rompió el maleficio y abrió la puerta a una etapa dorada: la Finalissima, el histórico e inolvidable Mundial de Qatar 2022 (donde brilló en cada instancia eliminatoria para sumar la tercera estrella) y la Copa América 2024 en Estados Unidos, ya consolidado como figura del Inter Miami.

El mejor regalo, fuera de la cancha

Más allá de su asombroso nivel futbolístico y del incondicional amor de los millones de hinchas, el regalo más importante y aliviador para Messi llegó desde el ámbito personal. A horas de celebrar su cumpleaños número 39, se confirmó que su padre, Jorge Messi, recibió el alta médica tras permanecer internado algunos días y ya se encuentra continuando su recuperación en su hogar en Rosario.

Con la enorme tranquilidad familiar garantizada, la ilusión mundialista intacta y una vigencia que sigue asombrando al planeta entero, el “Diez” tiene motivos de sobra para sonreír, celebrar y seguir haciendo historia.