“Es un partido de fútbol y nada más”, había asegurado el entrenador Lionel Scaloni en las horas previas al trascendental duelo de semifinales entre la Selección Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026. Sin embargo, apenas los equipos pisaron el césped del estadio en Atlanta, el ambiente en las tribunas dejó en claro que el contexto histórico y la rivalidad impedían pensar exclusivamente en la contienda deportiva.

El primer gran momento de efervescencia de la tarde se vivió durante la tradicional ceremonia de los himnos nacionales, una instancia que rápidamente se transformó en un duelo de hinchadas donde las formalidades protocolares quedaron de lado.

Un clásico cántico para silenciar al rival

El primer turno fue para la canción patria de Inglaterra. Mientras los acordes comenzaban a sonar por los altoparlantes del estadio y la transmisión oficial enfocaba el rostro del capitán británico, Harry Kane, los miles de fanáticos argentinos presentes en Estados Unidos hicieron sentir el rigor de las tribunas.

De manera coordinada y ensordecedora, la parcialidad albiceleste tapó por completo el himno inglés entonando uno de los gritos más clásicos e inconfundibles de nuestro país: “Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta, es un inglés”.

Abucheos y un final a pura emoción

La respuesta del bando europeo no se hizo esperar. Cuando llegó el momento de escuchar el Himno Nacional Argentino —que, como es habitual en las competiciones de la FIFA, solo reproduce un fragmento instrumental y el tramo final de la letra—, el público británico intentó boicotear el momento lanzando una fuerte y sostenida cortina de abucheos durante la introducción musical.

No obstante, la silbatina inglesa no logró opacar el desenlace del ritual argentino. Al momento del cierre, tanto los hinchas en las tribunas como los once jugadores abrazados en el campo de juego se impusieron a viva voz para gritar “coronados de gloria vivamos, o juremos con gloria morir”, sellando una escena de alto voltaje emocional justo antes de que la pelota comenzara a rodar.