La Selección argentina cerró su preparación de la mejor manera y el capitán tomó la palabra para encender, aún más, la ilusión mundialista. Luego del contundente triunfo por 3-0 ante Islandia en el último amistoso previo a la Copa del Mundo 2026, Lionel Messi dejó un mensaje de absoluta confianza de cara al debut frente a Argelia.

El astro rosarino y actual jugador del Inter Miami ingresó a los 25 minutos de la etapa complementaria en el Jordan-Hare Stadium de Alabama. Fiel a su estilo, no tardó en dejar su huella: apenas 119 segundos después de haber pisado el césped, convirtió de penal para sellar la goleada en una noche clave para sumar minutos y recuperar sensaciones positivas.

La recuperación física y el hambre intacto

El ingreso de Messi trajo tranquilidad luego de que llegara a la concentración arrastrando una molestia muscular. Tras el pitazo final, el “Diez” reconoció la importancia de haber sumado rodaje: “Disfrutándolo desde el principio, tenía ganas de jugar un rato. Me sentí muy bien, tenía ganas de arrancar ya e ir sacándome los miedos que te quedan cuando tenés la molestia”.

Con la mirada puesta en el inminente estreno mundialista, el capitán remarcó que aprovecharán esta última semana para “ponernos bien todos y llegar bien al debut”. Asimismo, dejó en claro que la gloria obtenida en los últimos años no sació la ambición del plantel: “Este grupo sigue demostrando que está con las mismas ganas y la misma ilusión de querer competir. Iremos paso por paso”.

Un mensaje a los hinchas y un nuevo récord histórico

La declaración más contundente de la noche llegó cuando se dirigió directamente al pueblo argentino, renovando el clima de expectativa para la defensa del título: “Que la gente no tenga dudas de que vamos a dejar todo, como lo hicimos siempre”, sentenció. Además, advirtió que Argentina es “una Selección muy competitiva” y que a cualquier rival le costará superarlos.

El tanto de penal ante el conjunto europeo no fue uno más en la cuenta personal del capitán. Significó su gol número 117 con la camiseta albiceleste y le permitió quebrar una histórica marca: se convirtió en el goleador más longevo en la historia de la Selección, superando el récord que el mítico Ángel Labruna conservaba intacto desde 1957.

Para coronar una noche redonda en Estados Unidos, Messi recurrió a sus redes sociales oficiales para dejar un último mensaje de unidad antes del debut en la máxima cita del fútbol: “Vamos, más juntos que nunca”.