El director técnico de Racing Club, Gustavo Costas, dejó un gran interrogante sobre su futuro al frente del primer equipo luego del frustrante empate 2 a 2 frente a Caracas de Venezuela. El resultado sentenció la eliminación de la “Academia” de la Copa Sudamericana, coronando una primera mitad de año para el olvido en Avellaneda.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, el entrenador no ocultó su enojo y reconoció el pésimo nivel mostrado por el plantel. “No dimos lo que veníamos dando durante dos años”, lamentó Costas, y sentenció sin rodeos: “El semestre fue muy malo, no puedo decir nada porque no llegamos a todo lo que nos habíamos puesto en la cabeza”.
Autocrítica y análisis del partido
A la hora de analizar las falencias que llevaron al empate ante el conjunto venezolano, el técnico señaló la falta de contundencia, aunque evitó excudarse únicamente en ese aspecto. “En el primer tiempo podríamos haber acelerado más porque estaba abierto el partido. Nos cuesta meterla, antes hacíamos tres o cuatro”, explicó.
Sin embargo, Costas fue tajante al asumir toda la carga por el presente del equipo: “No es solamente eso, sino es muy fácil para mí decir que es la falta de gol… El culpable de todo soy yo”.
La continuidad en suspenso y un dardo a la dirigencia
Al ser consultado directamente sobre una posible renuncia a su cargo tras el rotundo fracaso continental, el ídolo académico prefirió poner paños fríos a la situación inmediata, aunque no garantizó su permanencia. “En caliente no voy a tomar esas decisiones… Después veremos”, deslizó.
La crisis deportiva de Racing se enmarca también en un contexto institucional complejo. El entrenador expuso la incertidumbre reinante respecto al armado del plantel, apuntando a los flojos mercados de pases recientes bajo la presidencia de Diego Milito, quien había asumido con la promesa de dar un “salto de calidad”. Consultado sobre la llegada de nuevas incorporaciones para revertir la situación, Costas fue tajante: “No sé si tienen plata para salir a buscar”.
Este primer semestre de 2026 concluye como uno de los peores para la institución en la última década. A la prematura eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana (aún con una fecha por disputar), se le suma una deslucida actuación en el Torneo Apertura del ámbito local, donde el equipo logró clasificar con lo justo a la instancia de eliminación directa para luego caer en los cuartos de final.

