La casa de Gran Hermano 2026: Generación Dorada (Telefe) fue escenario de una situación atípica y de extrema tensión en las últimas horas. Lejos de las estrategias de juego o las discusiones de convivencia, la realidad irrumpió de la mano de la Justicia: un policía ingresó al establecimiento para notificar formalmente a “La Maciel” sobre una grave causa penal en su contra.
La participante firmó la documentación correspondiente a una denuncia radicada en el Juzgado Federal Número 2 de San Martín bajo la carátula de “averiguación de ilícito”. La presentación judicial fue impulsada por 17 jóvenes trans, quienes acusan a la influencer de presunta “explotación sexual, regenteo y maltrato”.
El descargo en el confesionario: llanto y su versión de los hechos
Tras recibir la notificación, La Maciel se dirigió al confesionario, donde no pudo contener la angustia y rompió en llanto frente a las cámaras. Asegurando conocer el origen de esta grave acusación, la participante brindó su versión sobre un viejo conflicto que, según ella, decantó en esta maniobra judicial.
- El origen del conflicto: “Lo que voy a contar es real: todo empezó un día cuando mi hermana, que ya no está en este mundo, vino a contarme que ya no podía trabajar en la calle porque había alguien que le sacaba plata”, relató.
- Denuncia y represalias: La participante aseguró que tardó años en mover la causa por extorsión, pero finalmente denunció a dos personas. “Cuando cayeron presos, cayó mucha gente y fue noticia. Desde que pasó eso me acosaron en las redes sociales”, manifestó.
- Impacto emocional: “Soy inocente y sé cómo probarlo, aunque siento que mi familia la debe estar pasando mal. Lograron romperme la cabeza porque sé que mi familia no debe estar contenta”, expresó entre lágrimas, aunque aclaró que también es “fuerte”.
Silencio en la casa y confesiones en la intimidad
Al salir del confesionario, La Maciel optó por el hermetismo ante la mayoría de sus compañeros y solo le confió lo sucedido a su círculo más íntimo dentro de la casa.
En esas charlas privadas, la influencer reiteró su inocencia de manera categórica. “Nunca jamás exploté a nadie, jamás. Jamás van a poder meterme presa porque jamás en mi vida hice algo así”, sentenció.
Finalmente, expuso la gravedad que tuvo el conflicto en el pasado, revelando que su vida corrió peligro tras denunciar a las redes de extorsión que afectaban a su hermana: “Me metí en esto sin saber que era tan grande y casi me matan; hasta tuve que vivir con la Gendarmería afuera de casa”.

