“Con gran pesar, nuestra familia comparte el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris ayer por la mañana. Aunque nos gustaría mantener las circunstancias en privado, por favor sepan que estaba rodeado de su familia y que estaba en paz”, dice el comunicado publicado en la cuenta oficial.
El comunicado continúa: “Para el mundo, era un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, él fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia. Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba. A través de su trabajo, disciplina y bondad, inspiró a millones de personas en todo el mundo y dejó un impacto duradero en tantas vidas”, dice.
Y cierra: “Mientras nuestros corazones están rotos, estamos profundamente agradecidos por la vida que vivió y por los momentos inolvidables que tuvimos la bendición de compartir con él. El amor y el apoyo que recibió de los fans de todo el mundo significaban mucho para él, y nuestra familia está realmente agradecida por ello. Para él, no solo eran fans, eran sus amigos”, concluye.
La carrera de Chuck Norris en el cine está marcada por su perfil de héroe de acción imperturbable. Proveniente de las artes marciales, irrumpió en la pantalla grande con un estilo físico y directo que rápidamente lo diferenció dentro del género.
Uno de sus roles más famosos fue en la serie de televisión Walker, Texas Ranger desde 1993 hasta 2001. Norris interpretaba al Ranger de Texas Cordell Walker.
Su salto a la fama llegó con Way of the Dragon, donde protagonizó una recordada pelea contra Bruce Lee. Ese duelo lo posicionó como figura internacional y abrió el camino a una seguidilla de papeles vinculados al combate y la disciplina.
Durante los años 80 consolidó su imagen con títulos como Missing in Action y Delta Force, donde interpretó a soldados duros y patrióticos. Sus personajes reflejaban el clima político de la época, con historias centradas en la guerra y el rescate.
En paralelo, Norris explotó su dominio de las artes marciales en películas como Lone Wolf McQuade, combinando acción con una narrativa de justicia individual. Su estilo sobrio y físico se volvió marca registrada, con escenas de combate como eje central.
Si bien su presencia en el cine disminuyó con el tiempo, su figura quedó instalada como ícono del género. La filmografía de Norris sintetiza una era del cine de acción donde la fuerza, el honor y la determinación definían a los protagonistas.

