Miles de españoles se congregaron este miércoles en miradores, plazas, parques, azoteas y balcones para presenciar un fenómeno astronómico excepcional: el primer eclipse solar total visible en la España peninsular y Baleares en más de un siglo. El último había ocurrido en 1905 y la expectativa llevó a numerosas personas a desplazarse hacia las zonas ubicadas dentro de la franja de totalidad.
La fase de totalidad comenzó pocos segundos después de las 20.26, hora local, en Estaca de Bares, en La Coruña, y Cabo de Peñas, en Asturias. Desde allí, la franja avanzó de oeste a este por distintas ciudades, entre ellas León, Palencia, Santander, Bilbao, Zaragoza, Teruel, Lérida y Valencia, hasta alcanzar las Islas Baleares.
El eclipse provocó un anochecer anticipado y pasajero. Según el Instituto Geográfico Nacional, Formentera fue el último punto de España en despedir la totalidad, a las 20.33.58. En ningún lugar del país el fenómeno duró más de dos minutos, aunque el oscurecimiento del cielo se convirtió en un espectáculo inolvidable para quienes pudieron observarlo.
La llegada masiva de espectadores también generó complicaciones en el tránsito. Se registraron atascos en rutas de salida de Madrid y Barcelona, mientras que en Andalucía hubo demoras en zonas de Jaén, Málaga y Sevilla. También se reportaron dificultades en carreteras de Valencia, debido al desplazamiento de personas que buscaban lugares con mejores condiciones para observar el eclipse.
Las condiciones meteorológicas fueron otro factor de preocupación, especialmente en regiones donde las nubes amenazaron con impedir la observación. Aun así, miles de personas siguieron el fenómeno con anteojos especiales y compartieron imágenes y comentarios en redes sociales. El eclipse también pudo observarse de manera parcial en otros puntos de Europa, aunque sin alcanzar la espectacular fase de totalidad registrada en España.

