El gobierno de Estados Unidos emitió este lunes una actualización urgente de su advertencia de viaje, instando a todos los ciudadanos estadounidenses a abandonar Irán “de inmediato”. La medida responde a la escalada de disturbios que atraviesa el país de Oriente Medio, donde las autoridades norteamericanas advierten que las protestas “se intensifican y podrían tornarse violentas”, elevando considerablemente el riesgo de arrestos y heridos para los extranjeros.

En simultáneo a la alerta de seguridad, el presidente Donald Trump endureció su postura contra Teherán mediante una nueva ofensiva económica. A través de su cuenta oficial en Truth Social, el mandatario anunció la imposición de un gravamen del 25% a cualquier país que mantenga negocios con la República Islámica. “Esta orden es inmediata y final”, sentenció Trump. La medida implica que las naciones que comercien con Irán deberán pagar ese arancel sobre todas las transacciones que realicen con los Estados Unidos, buscando así aislar financieramente al régimen de los ayatolás.

Crisis social y represión

El trasfondo de estas decisiones es la grave crisis interna que vive Irán. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el detonante fue la delicada situación económica, marcada por una alta inflación y la caída del rial, la moneda nacional. Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de la capital y se han extendido a más de 100 provincias.

El escenario humanitario es crítico. El país lleva más de 96 horas con un bloqueo total de internet y servicios de cobertura móvil. En cuanto a las víctimas, las cifras son alarmantes: la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA) reportó al menos 544 muertos, mientras que la Organización Iraní de Derechos Humanos, con sede en Oslo, contabilizó 648 víctimas fatales, incluidos nueve menores de edad.

Amenaza militar y contactos diplomáticos

La presión de Washington no se limita a lo económico. Trump advirtió que las Fuerzas Armadas de su país “analizan seriamente” la posibilidad de invadir la nación persa frente a la represión activada por las autoridades locales contra los manifestantes.

Sin embargo, en medio de la retórica belicista, trascendieron intentos de diálogo. Según informó el medio digital Axios, el canciller de Irán, Abás Araqchi, habría contactado el pasado fin de semana a Steve Witkoff, enviado especial de Trump para Medio Oriente y Ucrania. El acercamiento tendría como objetivo aparente rebajar la tensión con la Casa Blanca, aunque las medidas anunciadas este lunes sugieren que la crisis diplomática está lejos de resolverse.