Apenas 48 horas después de su captura en Caracas por fuerzas militares estadounidenses, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán trasladados este lunes desde la cárcel de Brooklyn hacia los tribunales de Manhattan. Allí, a partir de las 12:00 hora local (14:00 de Argentina), enfrentarán su primera audiencia formal ante la justicia norteamericana.

En simultáneo a este proceso judicial histórico, Caracas vive una reconfiguración de su poder ejecutivo. La actual vicepresidenta, Delcy Rodríguez, jurará hoy como presidenta encargada de Venezuela por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Rodríguez se convertirá así en la primera mujer en asumir la jefatura de Estado del país caribeño. Si bien su mandato es cuestionado por sectores opositores, el gobierno de Donald Trump, a través del secretario de Estado Marco Rubio, manifestó este domingo su disposición a dialogar con ella si toma las “decisiones adecuadas”.

En el banquillo de los acusados

Un portavoz del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York confirmó que Maduro y Flores comparecerán ante el juez federal Alvin K. Hellerstein. La pareja pasó el fin de semana recluida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión de máxima seguridad conocida por albergar a reclusos de alta complejidad penal y narcotraficantes de renombre.

Durante la audiencia de este mediodía, se les notificarán formalmente los cargos en su contra, formulados originalmente en 2020. La Fiscalía acusa a Maduro de liderar el “Cartel de los Soles”, una organización criminal presuntamente enquistada en el Estado y las Fuerzas Armadas venezolanas que habría utilizado el narcotráfico como un arma geopolítica contra Estados Unidos.

Los cuatro cargos clave

La situación legal del exmandatario es crítica. Nicolás Maduro enfrenta cuatro cargos federales que conllevan penas severas:

  • Conspiración de narcoterrorismo: Prevé una pena mínima obligatoria de 20 años y un máximo de cadena perpetua.

  • Conspiración para la importación de cocaína: También contempla una sentencia máxima de por vida.

  • Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos: Con una pena máxima de 30 años.

  • Conspiración para poseer armas en apoyo de actividades criminales: Pena mínima de 20 años, escalable a perpetua si se demuestra que causó víctimas fatales.

Cilia Flores también está acusada de colaborar financiera y logísticamente con esta estructura y con organizaciones calificadas como terroristas por Washington.

El escenario de la condena

Juristas estadounidenses explican que las penas por estos delitos suelen acumularse. De ser hallado culpable en un juicio, Maduro podría recibir una condena mínima efectiva de 50 años de prisión, aunque el escenario más probable, según expertos, apunta a varias cadenas perpetuas.