Al menos 164 personas perdieron la vida y otras 971 resultaron heridas como consecuencia de dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela durante la noche del miércoles.
Las alarmantes cifras fueron confirmadas este jueves por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien decretó de inmediato el estado de emergencia nacional. En paralelo, los equipos de rescate continúan trabajando a contrarreloj en las zonas más afectadas, bajo la dura advertencia de las autoridades de que el número de víctimas fatales podría incrementarse con el correr de las horas.
Zonas de desastre y una madrugada de terror
El estado de La Guaira se llevó una de las peores partes del impacto sísmico y fue declarado oficialmente como “zona de desastre”. Sin embargo, el pánico y la destrucción se extendieron por gran parte del territorio nacional.
En Caracas, la capital del país, se reportaron edificios derrumbados, graves daños estructurales y el corte de servicios esenciales. Además, el principal aeropuerto venezolano sufrió afectaciones que obligaron a restringir fuertemente sus operaciones. Las autoridades también confirmaron daños severos en los estados de:
- Yaracuy
- Miranda
- Aragua
- Carabobo
- Falcón
El miedo a las réplicas obligó a miles de ciudadanos a pasar la primera noche pos-tragedia a la intemperie. Las calles caraqueñas se convirtieron en improvisados refugios donde las familias durmieron sobre el asfalto o dentro de sus vehículos por temor a nuevos colapsos. En simultáneo, los hospitales trabajaron al límite de su capacidad operativa para lograr contener y atender a la enorme cantidad de heridos.
Ayuda internacional: el anuncio de Donald Trump
Ante la magnitud de la catástrofe, la comunidad internacional comenzó a movilizarse rápidamente. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración está “lista y dispuesta” para asistir a la nación sudamericana y ordenó a las agencias federales coordinar una respuesta de emergencia.
“Los dos grandes terremotos que acaban de afectar al gran pueblo de Venezuela son enormes en escala y han dejado una devastadora cantidad de muertos”, publicó Trump en la red social Truth Social.
En sintonía, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció el envío inminente de equipos de búsqueda y rescate, además de asistencia médica y ayuda humanitaria. Esta oferta estadounidense se suma a los recursos ofrecidos por más de una decena de países de América Latina, Europa y Asia, que ya pusieron sus equipos a disposición para colaborar.
El mensaje de Nicolás Maduro desde prisión
La tragedia también generó reacciones en el plano político desde el exterior. El expresidente venezolano Nicolás Maduro, quien se encuentra detenido en una cárcel de Nueva York desde enero de este año, utilizó sus redes sociales para hacer llegar sus condolencias.
“Pueblo amado de Venezuela: ante el poderoso terremoto que ha golpeado a nuestra Patria, Cilia y yo elevamos nuestras oraciones por cada familia afectada”, expresó Maduro en su texto, haciendo además un llamado a la “máxima unión, máxima solidaridad y máxima acción” para respaldar el trabajo de los rescatistas, bomberos y el personal sanitario.
Dramáticos relatos de los sobrevivientes
Mientras las tareas de remoción de escombros no se detienen, comenzaron a trascender las voces de quienes lograron escapar del colapso de las estructuras.
“Fue un escenario de película de terror”, relató una de las sobrevivientes al recordar los interminables segundos en los que la tierra comenzó a moverse violentamente y decenas de construcciones colapsaron en Caracas y La Guaira.
Los videos registrados por los propios vecinos y compartidos en redes sociales documentan el dramatismo absoluto de las primeras horas: nubes de polvo, edificios enteros reducidos a escombros y personas escarbando desesperadamente para intentar salvar a familiares atrapados antes de la llegada oficial de los equipos de emergencia. Una carrera contra el tiempo que, lamentablemente, aún no termina.

