Una verdadera tragedia sacudió este jueves a la ciudad de Peshawar, en el noroeste de Pakistán. El techo de una escuela colapsó de manera repentina y causó la muerte de 34 alumnos y un profesor, además de dejar a más de 30 personas con heridas de diversa consideración.
Según confirmaron fuentes médicas del hospital Lady Reading de dicha ciudad, al menos seis de los heridos permanecen internados en estado crítico con pronóstico reservado. El siniestro se desencadenó cuando una de las losas superiores cedió y cayó con todo su peso sobre el techo inferior, provocando un efecto dominó que aplastó por completo el aula situada debajo y dejó a decenas de niños atrapados bajo toneladas de escombros.
Intenso rescate y detención del responsable
Ante el llamado de alerta, los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo con 16 ambulancias y más de 60 rescatistas que trabajaron contrarreloj removiendo mampostería. En medio de escenas de desesperación y llanto, padres y vecinos de la zona se congregaron alrededor del perímetro escolar en busca de noticias sobre sus hijos.
Bilal Ahmad Faizi, portavoz de los equipos de auxilio, detalló la complejidad de las tareas al señalar que la superposición de estructuras caídas dificultó el acceso a los sobrevivientes. En paralelo, el jefe de la Policía de Peshawar, Saeed Ahmed, confirmó que el inmueble presentaba severas deficiencias estructurales previas y anunció la detención preventiva del dueño de la escuela para determinar su responsabilidad penal.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, Faisal Karim Kundi, exigió un informe técnico exhaustivo para dilucidar los motivos del desplome. En el plano institucional, el primer ministro Shehbaz Sharif manifestó su “profunda tristeza y hondo pesar por la pérdida de vidas tan valiosas”, al tiempo que el presidente Asif Ali Zardari calificó lo sucedido como un “drama desgarrador” y garantizó que se revisará el estado edilicio de otros centros educativos de la región.
Este tipo de siniestros son una problemática recurrente en Pakistán debido a la precariedad de las construcciones, la falta de controles estatales y el empleo de materiales de baja calidad. En junio pasado, más de diez menores perdieron la vida en un colapso similar dentro de un centro de apoyo escolar en Lahore, antecedido por el derrumbe de un edificio de cinco pisos en Karachi en 2025 que dejó un saldo de 27 víctimas fatales.

