El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la cancelación de la “segunda ola de ataques” militares que estaba planificada sobre Venezuela. La decisión responde, según el mandatario, a la “cooperación” mostrada por el gobierno interino de Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro.
A través de su cuenta en la red social Truth Social, Trump comunicó el cambio de estrategia: “Venezuela está liberando a un gran número de presos políticos como muestra de su ‘búsqueda de la paz’. Este es un gesto muy importante e inteligente”.
Petróleo y reconstrucción: el eje del acuerdo
Más allá de la cuestión humanitaria, el magnate destacó que la distensión se fundamenta en un acuerdo energético. “Estados Unidos y Venezuela están colaborando eficazmente, especialmente en la reconstrucción, de una forma mucho mayor, mejor y más moderna, de su infraestructura de petróleo y gas”, explicó.
Fue tajante al concluir que, gracias a estos avances, la ofensiva militar adicional “parece innecesaria”.
Alerta militar y negocios en la Casa Blanca
A pesar del tono conciliador, Trump mantuvo la presión sobre el terreno. “Sin embargo, todos los barcos permanecerán en su lugar por motivos de seguridad”, aclaró, confirmando que el bloqueo naval frente a las costas venezolanas sigue activo para garantizar el cumplimiento de los acuerdos.
En el plano económico, el mandatario informó que este mismo viernes recibirá en la Casa Blanca a los directivos de las grandes compañías petroleras. El objetivo es concreto: cerrar un plan de desembolsos masivos. “Invertirán al menos 100 mil millones de dólares”, adelantó Trump, delineando el futuro de la industria energética venezolana bajo supervisión estadounidense.

