Los países de la Unión Europea (UE) respaldaron mayoritariamente este viernes, de forma provisional, la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, a la espera de que el Consejo de la Unión cierre formalmente el procedimiento este mismo viernes, indicaron diversas fuentes diplomáticas. Así, tras más de 25 años de negociaciones, se abre el camino a la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, con varias cláusulas diseñadas para calmar la oposición de los agricultores europeos.

En concreto, los Estados miembros de la UE –con algunas excepciones– se pronunciaron sobre la firma del pacto comercial provisional con el Mercosur, que es competencia exclusiva comunitaria y que no requiere la ratificación de los parlamentos nacionales.

En la reunión de embajadores permanentes ante la UE celebrada para abordar el tema, se expresaron apoyos suficientes para alcanzar la mayoría cualificada necesaria (un 55 % de los países que representen a un 65 % de la población de la Unión) para sacar adelante este acuerdo, y a pesar de que no todos los países tomaron la palabra, según informó la presidencia chipriota de turno comunitaria.

Francia y Hungría ya habían anunciado que votarían en contra, mientras que países como Bélgica se abstuvieron.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, tendrá el mandato para firmar el acuerdo en nombre de la UE –algo que podría hacer en Paraguay el lunes o martes de la semana que viene, según fuentes comunitarias-– y el Parlamento Europeo deberá dar su consentimiento.

La posición favorable a la firma de una mayoría cualificada de Estados miembros fue posible por la aprobación de unas salvaguardas en el acuerdo que mejoran la protección de los agricultores europeos, que se manifestaron en contra del pacto.

Los embajadores aprobaron cambios con respecto al acuerdo político al que llegaron en diciembre con la Eurocámara sobre las salvaguardas ante el potencial impacto negativo del incremento de importaciones de los cuatro países latinoamericanos.

Entonces, ajustaron el margen de incremento de importaciones o de caída de precios de una serie de productos sensibles importados desde el Mercosur que darían lugar a una investigación y posibles medidas por parte de la Comisión Europea.

Bruselas y los gobiernos querían que fuera un 10 % y la Eurocámara apostaba inicialmente por un margen más estricto, del 5 %.

Finalmente lo dejaron en el 8 %, cifra que fue rebajada al 5 %.

De ese modo, el Ejecutivo comunitario tendrá que iniciar una investigación si se produce un aumento en las importaciones de los artículos sensibles del 5 % en comparación con la media de los tres años anteriores o si, por otro lado, el precio de dichas importaciones es al menos un 5 % inferior al del producto europeo comparable.

El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de producos como carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.

En el caso de que la Comisión determine que se está produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender las ventajas comerciales para estas importaciones de manera temporal.

El expediente de las salvaguardas se remitirá ahora al Parlamento Europeo, que debe validar el acuerdo en primera lectura, antes de su validación definitiva por el Consejo.