Estudiantes de la Facultad de Educación Física de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) realizaron este jueves una sentada simbólica para visibilizar el deterioro edilicio en el que cursan sus estudios. La protesta se centró principalmente en el estado de los baños, que —según denunciaron— presentan condiciones de higiene que los vuelven prácticamente inutilizables.
Alumnos de distintos niveles coincidieron en que la situación no es nueva y que se arrastra desde hace años. Entre los principales inconvenientes mencionaron las largas filas para acceder a los sanitarios, lo que incluso les hace perder horarios de cursada. También apuntaron contra el estado del playón y otros espacios donde se dictan materias prácticas como gimnasia y atletismo, que consideran no aptos y riesgosos por posibles lesiones.
En primer lugar, Camila, integrante del centro de estudiantes, explicó que la problemática lleva años sin resolverse. “Esta situación viene de gestiones anteriores. Hay un problema general que atraviesa a toda la universidad y tiene que ver con el financiamiento”, sostuvo. Además, remarcó que la medida buscó visibilizar reclamos que ya habían sido presentados formalmente en reiteradas oportunidades.
Luego, Florencia, consejera estudiantil, detalló las dificultades cotidianas que enfrentan los alumnos: “Muchas veces tenemos que hacer filas muy largas para entrar al baño y perdemos horarios de cursada. Por eso decidimos hacer esta sentada simbólica para que todos puedan expresar sus pedidos”. También mencionó el mal estado del playón y la necesidad de actualizar el plan de estudios, vigente desde el año 2000. “Pasamos muchas horas en la facultad y necesitamos condiciones dignas para cursar”, agregó.
Tras la protesta, una representación estudiantil fue recibida por autoridades de la facultad, junto a personal no docente, para abordar especialmente los problemas de limpieza.
Por último, el decano Raul Eduardo Lischinsky valoró la organización de los estudiantes y destacó la unidad de las distintas agrupaciones. Reconoció las deficiencias en los baños, aunque también remarcó la importancia del compromiso de los alumnos en el cuidado de los espacios comunes.
“Lo que han hecho hoy es excelente. Los reclamos edilicios no son de hoy y afectan a toda la universidad. Los baños son el punto más crítico y requieren inversión, pero también concientización”, afirmó. Asimismo, descartó hechos de vandalismo, aunque señaló que los espacios “no se cuidan como deberían”, e insistió en promover el sentido de pertenencia dentro de la comunidad universitaria.

