El cuarto fin de semana largo del año, correspondiente al Día del Trabajador, evidenció una desaceleración en la actividad turística a nivel nacional, caracterizada por viajes más breves y un consumo contenido. Según el informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 1.066.464 personas se desplazaron por el país, generando un impacto económico directo de $235.008 millones destinados a transporte, alojamiento, gastronomía y recreación.
Frente al mismo período de 2025, la cantidad de viajeros experimentó una caída del 8%, un descenso previsible dado que el año anterior el feriado contó con cuatro días en lugar de tres. Sin embargo, en la comparación con 2023 —el último antecedente de un fin de semana largo de tres jornadas para esta fecha—, el movimiento turístico creció un 16%. En materia de consumo, el gasto promedio diario por turista se ubicó en $110.181, lo que representa una caída real del 1,6% interanual. A su vez, el gasto total real se desplomó un 32,9% debido a la reducción de la estadía promedio, que fue de dos noches.
En este contexto de escapadas de cercanía, la provincia de Tucumán logró un protagonismo excepcional y se consolidó como uno de los polos más elegidos del país. El dato más destacado fue el de la ciudad de Yerba Buena, que alcanzó un 96% de ocupación hotelera, convirtiéndose en el destino con el índice más alto de toda la Argentina.
El desempeño provincial se sostuvo de manera dispar pero firme en otras localidades: San Javier registró un 70% de ocupación, San Miguel de Tucumán un 55%, Tafí del Valle un 51%, mientras que Monteros y San Pedro de Colalao llegaron al 25%. Con un gasto promedio diario estimado en $92.500 por persona, el flujo turístico en el Jardín de la República fue impulsado por una fuerte agenda local que incluyó la 3° edición de la Maratón del Día del Trabajador en Aguilares, talleres de artesanías y cerámica en Tafí del Valle, y el Café Literario y el Desfile de Mascotas en Monteros.
A nivel país, la principal característica de la fecha fue la fuerte segmentación territorial. El turismo no se distribuyó de manera homogénea, sino que fue traccionado por eventos específicos que funcionaron como motores de la demanda. Destacaron, por ejemplo, la Fiesta Nacional del Surubí en Goya (Corrientes) y el Desafío del Río Pinto en La Cumbre (Córdoba). Asimismo, Aerolíneas Argentinas reportó un intenso movimiento con la movilización de más de 158.000 pasajeros y una ocupación promedio del 82% en sus vuelos.
Finalmente, el feriado marcó un nuevo récord en la utilización de medios de pago digitales. Ante la inactividad bancaria del viernes, las billeteras virtuales y los pagos mediante código QR fueron las herramientas principales para abonar consumos gastronómicos y alojamiento, fuertemente apalancados por las promociones y reintegros ofrecidos por diversas aplicaciones financieras.

