La investigación por el brutal asesinato de Érika Antonella Álvarez dio un nuevo paso en los tribunales locales. Hoy, durante una audiencia clave, la Justicia resolvió prolongar la prisión preventiva de Felipe Sosa, el único imputado por el femicidio ocurrido a principios de año en Yerba Buena.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) argumentó que aún restan medidas investigativas por concluir y que persiste el riesgo de que el acusado entorpezca el proceso si recupera la libertad.
Cuatro meses más tras las rejas
El pedido de prórroga fue impulsado por la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, que conduce Pedro Gallo. Durante la sesión, la auxiliar de fiscal Carolina Brito detalló la necesidad de mantener la medida de coerción de mayor intensidad contra Sosa por un plazo de cuatro meses, además de solicitar un mes adicional para completar la etapa de investigación preparatoria.
La Fiscalía fundamentó la solicitud basándose en la gravedad del hecho y en las evidencias recolectadas hasta la fecha. Según los investigadores, la libertad del imputado representaría un peligro real de fuga y un riesgo de entorpecimiento, dada la naturaleza del delito calificado como femicidio en calidad de autor.
Tras escuchar los argumentos de la acusación, el juez interviniente decidió hacer lugar a todos los pedidos del MPF, al asegurar que Sosa permanezca detenido mientras el expediente avanza hacia el juicio oral.
Fuente La Gaceta

