El juicio oral y público por la muerte de Paulina Lebbos, que se lleva adelante desde el 3 de marzo, entró en su etapa final con los alegatos. En una jornada marcada por la expectativa, el fiscal Carlos Sale sorprendió al adelantar que no solicitará pena para Sergio Kaleñuk, uno de los imputados por el delito de encubrimiento.
Este giro inesperado se dio luego de que Alberto Lebbos, padre de la víctima, pidiera justicia y solicitara a los jueces que se acate la sentencia de investigar a más de 40 personas involucradas en el caso.
El descargo del fiscal
Durante su exposición, el fiscal Sale fue contundente respecto a la situación de Kaleñuk: “No hemos logrado comprobar su participación”. Argumentó que, si bien Kaleñuk llegó al juicio señalado como la persona que habría ayudado a César Soto (el otro imputado) a encubrir el crimen, las pruebas recabadas durante las 12 audiencias no fueron suficientes para sostener esa acusación. “No va a ser acusado, no va a pedir ningún tipo de pena para Sergio Kaleñuk”, se informó desde la sala de audiencias.
Duras acusaciones contra Soto
A diferencia de la situación de Kaleñuk, el fiscal Sale cargó duramente contra César Soto, el principal sospechoso del crimen. Lo describió como un hombre “violento, mentiroso y ultra celoso”, y reveló que el día del asesinato de Paulina, Soto realizó cinco llamadas telefónicas a la casa de la joven, pero ninguna a su celular, lo que, según el fiscal, sugiere que ya sabía que ella estaba muerta.
Además, Sale destacó un testimonio clave: un testigo habría escuchado a Soto decir que “si la encontraba con otra persona, a ella la iba a matar”. El fiscal también mencionó que, tras el crimen, Soto se dedicó a lavar ropa que luego se encontró sucia, y que una de las prendas presentaba una mancha de sangre.

