La tranquilidad habitual del barrio porteño de Recoleta se vio interrumpida por una situación de extrema tensión y peligro. En las últimas horas, vecinos de la zona denunciaron a un hombre que se dedicaba a disparar desde el balcón de su departamento con un rifle de aire comprimido hacia la calle, atacando a quienes caminaban por la vereda.

La alarma vecinal escaló rápidamente luego de que comenzaran a circular videos en las redes sociales que exponían el accionar del agresor. Según las acusaciones iniciales, los proyectiles habrían llegado a herir a una mujer y a una nena. Además, los testigos aseguraron que el hombre representaba un peligro constante, ya que también arrojaba elementos de vidrio y otros objetos contundentes al vacío.

El operativo táctico y los secuestros

Ante la gravedad de los reportes, la Policía de la Ciudad inició una rápida investigación. Tras analizar las cámaras de seguridad aportadas por los denunciantes y realizar un relevamiento en la zona, los agentes lograron ubicar con precisión el departamento desde donde provenían los ataques, situado en la calle Anchorena al 1500.

Con las pruebas sobre la mesa, el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 27 autorizó la orden de allanamiento.

Las claves del procedimiento policial:

Aspecto Detalle del operativo
Fuerza interviniente Grupo DOEM (unidad táctica especializada de la Policía de la Ciudad).
Lugar de los hechos Departamento ubicado en calle Anchorena al 1500.
Elementos secuestrados Un rifle de aire comprimido y varias cajas de municiones de distintos calibres.
Situación en el lugar El sospechoso fue reducido sin resistencia. No se registraron heridos durante el ingreso policial.

La polémica decisión de la Justicia

A pesar de la gravedad de las denuncias, el secuestro del arma y el peligro que representó para los peatones, el desenlace judicial generó indignación en el barrio.

Tras la consulta policial, el juzgado interviniente resolvió no imponer ninguna medida restrictiva contra el tirador. De esta manera, el acusado recuperó su libertad de forma inmediata, quedando únicamente supeditado a la causa mientras se evalúa si su accionar se encuadra en alguna figura penal o contravencional más severa.