Casi un mes después del corte total de la cuadra que generó grandes dolores de cabeza para los conductores, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán habilitó de manera parcial el tránsito vehicular en calle Mendoza al 200. La decisión se tomó luego de verificar que los riesgos de derrumbe en la estructura del ex hotel disminuyeron significativamente tras las recientes tareas de mantenimiento.

El secretario de Obras Públicas, Claudio Bravo, y la directora de Catastro, Nora Belloni, brindaron detalles a Vivo Mañana sobre la situación del edificio y las medidas que se adoptaron. “Ya hay certeza de que el edificio no se ha seguido asentando”, aseguró Bravo, llevando tranquilidad tras los informes preliminares que alertaban sobre posibles riesgos estructurales graves.

Las causas del problema

Según explicaron los funcionarios, el principal factor de inestabilidad en la zona era una importante acumulación de humedad debajo de la calzada, provocada por pérdidas de agua. “Se repararon las pérdidas de agua, tanto de los desagües internos como de una conexión domiciliaria frente a la puerta del hotel”, detalló Bravo. Esta situación había generado una oquedad debajo de la calle, debilitando la capacidad de soporte del suelo.

Una vez solucionadas las fugas y tras un período de secado, se procedió a rellenar las oquedades y a apuntalar internamente el edificio, tareas que estuvieron a cargo de la empresa contratada por los dueños de la propiedad. “La humedad le quitó capacidad de soporte al suelo, lo que generó un asentamiento. Pero en base a los estudios de especialistas, se tomó la decisión de habilitar la mitad de la calzada y rellenar las oquedades”, agregó el secretario de Obras Públicas.

Tránsito restringido: solo autos y camionetas

A pesar de las mejoras, la habilitación de la cuadra no es total. Las autoridades fueron tajantes: por calle Mendoza al 200 solo podrán circular vehículos livianos. “Desde mañana va a estar indicado que el tránsito pesado está prohibido. Vamos a poner controles para evitar problemas, porque recién tuvimos uno: pasó un camión y cortó un cable”, advirtió Belloni.

Esta restricción busca evitar vibraciones intensas que puedan afectar nuevamente la estructura del antiguo edificio, que continuará siendo monitoreado por especialistas. Mientras tanto, los propietarios del inmueble deberán presentar ante el municipio un plan de obras definitivo para la propiedad, que contemple las recomendaciones técnicas de los ingenieros estructuralistas que evaluaron el caso.