En el marco de las celebraciones por el 210° Aniversario de la Declaración de la Independencia, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, encabezaron este jueves por la mañana el tradicional acto de izamiento de la Enseña Nacional en el mástil de la Plaza Independencia.
La ceremonia, que representa uno de los momentos más emotivos del calendario patrio, tuvo lugar luego de que las autoridades y la comunidad compartieran el clásico chocolate caliente frente a la Casa de Gobierno.
El acto protocolar inició formalmente cuando el jefe de la Agrupación Independencia, el teniente coronel Héctor Orlando Rodríguez, presentó los efectivos formados ante la vicepresidenta y solicitó la autorización correspondiente para proceder a izar la bandera. Una vez concretado el emotivo momento, Villarruel y Jaldo recorrieron la plaza para saludar a las formaciones de seguridad y a las delegaciones de estudiantes tucumanos presentes.
Fuerte presencia política e institucional
El palco y las inmediaciones del mástil reflejaron una fuerte convocatoria institucional. El mandatario provincial estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; el vicegobernador Miguel Acevedo y su esposa, Miryam Segura. Además, el evento contó con el acompañamiento federal del gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, y la vicegobernadora de Córdoba, Myriam Prunotto.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, también dijo presente junto a autoridades legislativas como el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, y legisladores nacionales como las senadoras Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, y las diputadas Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla. A ellos se sumó la plana mayor del Gabinete del Poder Ejecutivo provincial.
Fuerzas de seguridad, estudiantes y sociedad civil
El acto cívico-militar congregó a los máximos representantes de las fuerzas provinciales y federales, encabezados por el jefe de Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, y autoridades militares, de Gendarmería Nacional, Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), junto a subjefes de distintas provincias del país.
El color y el fervor patriótico fueron aportados por los alumnos y docentes de decenas de instituciones educativas de la provincia, como las escuelas Guillermo Rawson, Congreso del Tucumán, el Instituto General San Martín y la Escuela Especial para Sordos Próspero García, entre otras. El abanico de asistentes se completó con autoridades del Poder Judicial, cuerpo consular, representantes eclesiásticos, colegios profesionales, la Federación Económica de Tucumán y organismos de Derechos Humanos.
El recuerdo de la gesta histórica
Durante la lectura protocolar del acto, se revivió el clima que envolvió a la provincia hace más de dos siglos. Se recordó que el Congreso de Tucumán, inaugurado el 24 de marzo de 1816 en la histórica casa de doña Francisca Bazán de Laguna, sesionó durante tres meses y medio. Fue recién en la jornada de aquel martes 9 de julio, al caer la noche, cuando los congresales proclamaron al mundo la existencia de una nueva nación libre y soberana. Hoy, a 210 años de ese glorioso día, la provincia volvió a erigirse como la capital simbólica del país.

