Este miércoles 21 de enero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Abrazo, una fecha dedicada a promover el contacto afectivo entre las personas. La efeméride fue creada por Kevin Zaborney, un psicólogo de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), quien en 1986 se mostró preocupado por las pocas muestras de afecto que la gente realizaba en público, incluso entre miembros de la misma familia.
Según un informe difundido por la Agencia Noticias Argentinas, la misión de este día es recordar la importancia de expresar apoyo y cariño, acciones que aportan múltiples beneficios para la salud física, emocional y psicológica.
Más que un gesto: una necesidad biológica
Los abrazos funcionan como una herramienta poderosa de comunicación no verbal. Favorecen la regulación emocional, disminuyen el dolor y la tristeza, y hasta estimulan el sistema inmunológico.
Desde la psicología se advierte sobre el concepto de “hambre de piel”, que es la necesidad biológica del contacto humano. Se estima que una persona necesita diariamente unos 14 abrazos para sentirse plenamente querida y equilibrar su sistema nervioso.
Los 6 beneficios clave de abrazar
De acuerdo a los especialistas, incorporar el hábito de abrazar trae ventajas concretas para el organismo:
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Seguridad: Una buena dosis de contacto físico ayuda a las personas a sentirse protegidas y confiadas.
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Placer y calma: Al abrazar, el cerebro segrega dopamina y serotonina. Estas sustancias reducen el estrés y proporcionan tranquilidad y sosiego.
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Salud cardiovascular: Quienes tienen contacto físico frecuente suelen tener una frecuencia cardíaca y presión arterial más baja que quienes no lo tienen.
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Cura contra la timidez: Permite a las personas introvertidas entrar en confianza y ser más espontáneas.
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Energía: Ayuda a las personas a centrarse y mantenerse funcionales durante el día.
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Cobertura afectiva: Satisface la necesidad innata de sentirse acompañado y querido.

