La situación en la Patagonia volvió a tornarse crítica este domingo. Las condiciones meteorológicas adversas, marcadas por el calor intenso y fuertes vientos, provocaron la reactivación de tres focos de incendios forestales en la provincia de Chubut. Según las estimaciones oficiales, el fuego ya consumió más de 35.000 hectáreas de bosque nativo.
Los frentes más activos y preocupantes se localizan en el Parque Nacional Los Alerces, en la zona de Villa Lago Rivadavia y en la localidad de Cholila. Se trata de focos distintos a los que se combatían la semana pasada, lo que ha obligado a redoblar los esfuerzos operativos.
“Estamos muy complicados”
Laura Mirantes, coordinadora del comité contra incendios en el Parque Los Alerces, describió en TN un escenario dramático. “Tenemos el fuego de los dos extremos. Si bien tenemos cubiertas las líneas con varios equipos, estamos muy complicados con la situación porque hay una rotación de viento con ráfagas que superan los 50 kilómetros por hora”, explicó en declaraciones a TN de Noche.
La funcionaria detalló que el fuego se encuentra “en altura” y que la intensidad del viento genera desprendimientos de focos secundarios, lo que impide anticiparse al avance de las llamas y obliga a los brigadistas a trabajar “en retroceso”.
Operativo masivo y riesgo para poblaciones
Actualmente, un ejército de 500 operarios —entre brigadistas, bomberos y personal de manejo del fuego— trabaja de manera coordinada en el terreno. El despliegue incluye el apoyo aéreo de helicópteros hidrantes y un avión observador que monitorea la dinámica del incendio.
La preocupación crece ante la posibilidad de que el fuego avance hacia zonas urbanas más densas. Los expertos advirtieron que, si los vientos mantienen su trayectoria actual, existe el temor de que las llamas puedan llegar hasta las inmediaciones de Esquel.
Por el momento no se registran evacuados oficiales, aunque hay unas 20 familias que residen en cercanías de los focos activos y se mantienen en estado de alerta máxima.

